San Francisco: Puerto de Pescadores y Colina Telegraph
De las Viejas Dársenas Balleneras y Leones Marinos a los Frescos WPA de Coit Tower
San Francisco · 12 stops · 30 min audio · Generated
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1. Plaza Ghirardelli y Antigua Fábrica de Chocolate: Dulzura Portuaria
900 North Point St, San Francisco, CA 94109, USA
Observa la imponente torre del reloj de ladrillo rojo y la legendaria marquesina de hierro forjado que corona la Plaza Ghirardelli frente a la bahía. Construido originalmente a partir de 1893 como la sede central de manufactura de la Ghirardelli Chocolate Company, este hermoso conjunto fabril decimonónico representa una obra maestra de la arquitectura industrial californiana. El fundador, Domingo Ghirardelli, un inmigrante italiano nacido en Rapallo que llegó a California atraído por la Fiebre del Oro de 1849, revolucionó la confitería creando un proceso pionero para separar la manteca de cacao.
Cuando la compañía chocolatera trasladó su producción pesada a comienzos de la década de 1960, un consorcio cívico liderado por William Roth adquirió las instalaciones históricas para evitar su demolición. Inaugurada en 1964, la Plaza Ghirardelli se convirtió en el primer proyecto exitoso de reutilización adaptativa de un complejo industrial en todo Estados Unidos, sirviendo de inspiración directa para revitalizaciones urbanas en todo el mundo. En lugar de rascacielos genéricos, se preservaron los edificios originales de mampostería, las terrazas adoquinadas y las vistas despejadas hacia la isla de Alcatraz.
En la planta baja de la antigua nave de tostado se puede observar todavía maquinaria original en funcionamiento que amasa y refina el chocolate líquido las veinticuatro horas del día. El aroma dulce a vainilla y cacao tostado que envuelve los patios abiertos es el mismo que deleitaba a los marineros de las goletas mercantes hace más de cien años. Pasear por sus patios escalonados permite saborear la armonía entre el pasado productivo de la urbe y su espíritu turístico contemporáneo.
La gigantesca señal luminosa de Ghirardelli de quince metros de ancho instalada en el tejado ha servido como faro de bienvenida no oficial para los navegantes que entran a la bahía desde 1923.
Desciende hacia el norte por las escalinatas hacia el paseo marítimo de Beach Street y camina hacia el histórico muelle de Hyde Street Pier.
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2. Muelle Histórico de Hyde Street y Flota de Veleros: Gigantes del Mar
2905 Hyde St, San Francisco, CA 94109, USA
Avanza sobre los sólidos tablones de madera del muelle de Hyde Street Pier, donde el olor a salitre marino y alquitrán transporta al siglo diecinueve. Este muelle forma parte esencial del Parque Histórico Nacional Marítimo de San Francisco, albergando la mayor y más valiosa flota de buques mercantes históricos a flote de toda Norteamérica. Frente al muelle se balancea majestuosamente el Balclutha, una imponente fragata de casco de hierro botada en Glasgow en 1886 que surcó los mares doblando el peligroso Cabo de Hornos en diecisiete ocasiones.
Observar la arboladura de palos mayores y vergas del Balclutha recortándose contra las colinas de Marín y el puente Golden Gate resulta una experiencia sobrecogedora. Junto a él descansan el transbordador de vapor Eureka de 1890, que en su época fue la embarcación de pasajeros de madera más grande del mundo, y la goleta de tres palos C.A. Thayer de 1895, que transportaba cargamentos de madera de secoya desde los bosques septentrionales. Estos colosos de madera y hierro forjado fueron los verdaderos motores comerciales que transformaron un remoto puesto fronterizo en una capital global.
En el extremo del muelle, los pescadores locales lanzan sus aparejos al agua mientras gaviotas y pelícanos pardos sobrevuelan las boyas mecánicas de señalización. Antes de la construcción de los grandes puentes colgantes en la década de 1930, este muelle era el punto de partida neurálgico de los transbordadores de vapor que transportaban a miles de automóviles y pasajeros a través de la bahía hacia Sausalito y Berkeley. La brisa fría del Pacífico que golpea los mástiles conserva intacto el espíritu intrépido de la navegación a vela.
Fíjate en el mascarón de proa del Balclutha: representa a una figura femenina de madera tallada que los marineros creían que protegía la nave de las tormentas oceánicas.
Sal del muelle y camina hacia el este por Jefferson Street bordeando las aguas del puerto pesquero hasta la confluencia con Leavenworth Street.
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3. Fisherman's Wharf y Puestos de Cangrejo: La Esencia de la Bahía
2800 Leavenworth St, San Francisco, CA 94133, USA
Detén tus pasos bajo el icónico letrero circular del timón marinero de Fisherman's Wharf, en la esquina de Jefferson Street con Leavenworth Street. El aire de la acera está impregnado del humo apetitoso que desprenden los gigantescos calderos humeantes al aire libre, donde los cocineros hierven cangrejos frescos de las aguas de la bahía según recetas transmitidas por generaciones. Este enclave portuario nació a finales del siglo diecinueve cuando familias enteras de pescadores italianos, procedentes de Génova y Sicilia, fijaron aquí sus amarres para abastecer de pescado fresco a los mercados de la ciudad.
Los inmigrantes italianos zarpaban de noche en pequeñas embarcaciones artesanales de vela latina conocidas como 'feluccas', pintadas de vivos colores azules y verdes para rendir tributo a la Virgen María. Fueron ellos quienes popularizaron el afamado estofado de marisco llamado 'cioppino', preparado a bordo aprovechando las capturas sobrantes del día cocinadas con tomate, ajo y hierbas aromáticas. Servido junto al crujiente pan de masa madre fermentado de la histórica panadería Boudin, el cioppino y el cangrejo Dungeness se convirtieron en el sello culinario más famoso de San Francisco.
A espaldas de los quioscos callejeros todavía se divisan los amarres de la dársena interior donde la flotilla pesquera moderna desembarca toneladas de pescado cada madrugada antes de que amanezca. Muchos de los restaurantes que hoy bordean la dársena, como Alioto's y Castagnola's, comenzaron como modestos puestos de madera instalados por las esposas de los pescadores para vender caldo caliente a los estibadores. La tradición marinera de la costa occidental sigue latiendo con fuerza entre las redes y las boyas de amarre.
La palabra 'cioppino' deriva del dialecto genovés 'ciuppin', que significa literalmente picar o trocear menudencias de pescado para la sopa comunitaria.
Camina media cuadra hacia el este por Jefferson Street hasta la entrada del cobertizo A del histórico Pier 45, sede del Museo Mecánico.
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4. Museo Mecánico y Colección de Autómatas: Sinfonía Mecánica
Pier 45, Shed A, San Francisco, CA 94133, USA
Ingresa en el espacioso cobertizo de madera del Muelle 45 para dejarte envolver por la sinfonía de timbres, risas mecánicas y música de organillo del Museo Mecánico. Con más de trescientas piezas históricas operativas que funcionan introduciendo monedas de veinticinco centavos, esta es una de las colecciones privadas de juegos mecánicos antiguos y autómatas más extraordinarias del planeta. El museo fue fundado por el coleccionista sanfranciscano Edward Galland Zelinsky, quien comenzó a adquirir máquinas recreativas a los once años en 1933 con una modesta tragaperras de cinco centavos.
Entre las atracciones más famosas destaca 'Laffing Sal', la gigantesca y grotesca figura mecánica de dos metros de altura que recibía con sus estruendosas carcajadas a los visitantes del desaparecido parque de atracciones Playland-at-the-Beach. También se pueden admirar cajas de música con cilindros de púas del siglo diecinueve, autómatas franceses de adivinos con ojos de cristal que mueven las manos sobre cartas de tarot, y un asombroso orquestión alemán que acciona pianos mecánicos, tambores y címbalos al compás de valses de época.
Durante más de tres décadas, toda esta colección permaneció instalada en el sótano del histórico restaurante Cliff House frente al océano Pacífico, antes de mudarse a su ubicación actual en el Muelle 45 en 2002. Cada máquina es mantenida con destreza por relojeros y restauradores especializados que fabrican a mano engranajes y correas de cuero idénticos a los originales decimonónicos. Es una experiencia sensorial única que permite tocar directamente los inicios de la tecnología del entretenimiento visual y sonoro.
Busca en un rincón el asombroso diorama hecho enteramente con palillos de dientes en 1912 por reclusos de la penitenciaría de San Quintín.
Sal del muelle y continúa caminando hacia el este por el paseo costero de The Embarcadero hacia el bullicioso muelle de Pier 39.
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5. Muelle Pier 39 y Colonia de Leones Marinos: Centinelas de la Bahía
Beach St & The Embarcadero, San Francisco, CA 94133, USA
Avanza por la pasarela de madera hasta el extremo noroeste de Pier 39, donde el rugido y los ladridos guturales de cientos de animales salvajes inundan la brisa marina. Extendidas sobre decenas de pontones flotantes de madera descansan colonias de leones marinos de California, cuyos lustrosos cuerpos de color canela se amontonan unos sobre otros bajo los rayos del sol. La presencia de estos mamíferos marinos en pleno centro turístico constituye uno de los fenómenos ecológicos espontáneos más célebres y desconcertantes de la fauna costera mundial.
La historia comenzó en enero de 1990, pocos meses después del severo terremoto de Loma Prieta de octubre de 1989. Unos pocos ejemplares comenzaron a trepar a los muelles del puerto deportivo K-Dock, aprovechando la tranquilidad de las dársenas y la abundante presencia de arenques y anchoas en la bahía. En cuestión de semanas, el número de animales se disparó a más de trescientos, provocando que los dueños de yates reclamaran su expulsión; sin embargo, los biólogos del Marine Mammal Center aconsejaron a los administradores dejar que la naturaleza siguiera su curso.
La decisión resultó ser un éxito absoluto: los leones marinos adoptaron Pier 39 como su residencia habitual de descanso invernal, alcanzando picos récord de más de mil setecientos ejemplares en determinadas temporadas migratorias. Desde las barandillas del mirador, se puede contemplar de fondo el perfil rocoso de la prisión de Alcatraz y los barcos de vela cruzando las corrientes de la bahía. Es una demostración fascinante de cómo la fauna silvestre y la bulliciosa urbe pueden compartir armoniosamente el litoral marítimo.
La mayoría de los animales que ves en las plataformas son machos jóvenes que utilizan estas aguas resguardadas para alimentarse antes de nadar al sur hacia las islas del Canal.
Continúa hacia el sureste por The Embarcadero pasando los almacenes portuarios hasta llegar frente al histórico Muelle 35.
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6. Muelle 35 y Paseo del Embarcadero: La Puerta de Ultramar
1454 The Embarcadero, San Francisco, CA 94133, USA
Párate frente a la monumental fachada clásica de hormigón y vigas de acero del Muelle 35, sobre el amplio bulevar marítimo de The Embarcadero. Inaugurado en el año 1914 en vísperas de la Exposición Internacional Panamá-Pacífico, este gigantesco cobertizo portuario de casi mil pies de largo sirvió durante más de medio siglo como la principal terminal marítima de pasajeros de la costa oeste estadounidense. Desde sus pasarelas de embarque zarpaban los míticos transatlánticos de vapor de las líneas Matson y American President Lines con destino a Hawái, Filipinas, Japón y Shanghái.
Mirando hacia el interior de la estructura abovedada se percibe la extraordinaria ingeniería de mampostería reforzada levantada sobre miles de pilotes de madera creosotada hincados en el lecho marino. Durante la Segunda Guerra Mundial, este muelle funcionó como un punto clave de embarque de tropas y suministros navales para las durísimas campañas militares del teatro del Pacífico. Miles de jóvenes soldados pisaron por última vez suelo norteamericano cruzando las puertas de hierro de este muelle antes de adentrarse en alta mar rumbo al combate.
El bulevar marítimo por el que paseas hoy ofrece un aspecto despejado y luminoso, pero hasta 1989 estuvo cubierto por la sombra opresiva de la autopista elevada de doble piso Embarcadero Freeway. Cuando el sismo de 1989 dañó la calzada elevada y la ciudad tomó la valiente decisión de demolerla por completo, San Francisco reconquistó su frente marítimo histórico, devolviendo a los peatones y a los tranvías antiguos de la línea F Market una conexión directa con las aguas de la bahía. Es una lección magistral de regeneración urbana costera.
En la entrada del muelle aún se distinguen las ventanillas de aduanas de madera con rejas de latón donde los agentes sellaban los pasaportes de ultramar a principios del siglo veinte.
Cruza The Embarcadero y camina hacia el suroeste por Chestnut Street y Mason Street hasta el cruce con Francisco Street.
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7. Calle Francisco y Curvas del Tranvía de Cable: Ingeniería en Movimiento
Francisco St & Mason St, San Francisco, CA 94133, USA
Párate en la confluencia de Francisco Street con Mason Street y escucha el inconfundible y rítmico zumbido subterráneo del cable tractor de acero que corre bajo la ranura central del asfalto. En esta suave curva, los entrañables vagones de madera del tranvía de cable de la línea Powell-Mason inician su tramo final hacia la plataforma giratoria de la terminal costera. Inventado en 1873 por el ingeniero escocés Andrew Smith Hallidie tras presenciar un trágico accidente de caballos en una empinada ladera mojada, el tranvía de cable es el único Monumento Histórico Nacional móvil del mundo.
El funcionamiento mecánico del sistema resulta tan ingenioso como en el siglo diecinueve. Los vagones carecen por completo de motor a bordo: el conductor o 'gripman' acciona una robusta palanca de acero de casi metro y medio que baja unas poderosas mordazas a través de la ranura de la calle para aferrarse a un cable de acero sin fin que gira sin pausa a nueve millas y media por hora desde la central eléctrica de Mason Street. Para detener el tranvía cuesta abajo, el frenador o 'brakeman' presiona zapatas de madera de pino contra los raíles, despidiendo un característico olor a madera recalentada.
Esta intersección de Francisco Street ofrece una vista panorámica preciosa con las casas residenciales de estilo eduardiano enmarcando el paso de los vehículos pintados en tonos rojo oscuro y crema. Aunque en la década de 1940 los políticos locales intentaron desmantelar la red para sustituirla por autobuses modernos, una heroica campaña ciudadana liderada por Friedel Klussmann logró proteger constitucionalmente las líneas históricas para siempre. Ver pasar estos carruajes mecánicos es conectar con el alma viva de la ingeniería urbana decimonónica.
Si hueles el aire tras el paso de un vagón en bajada, percibirás el aroma tostado de las zapatas de pino de Oregón frotándose contra el carril de acero.
Continúa hacia el sur por Mason Street durante tres cuadras y gira al este en Filbert Street para entrar en Washington Square.
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8. Parque Washington Square y Little Italy: El Salón de North Beach
Filbert St & Stockton St, San Francisco, CA 94133, USA
Toma asiento en uno de los bancos de madera de Washington Square Park, en el corazón verde del barrio de North Beach. Trazada en 1847 por el topógrafo Jasper O'Farrell como una de las primeras plazas públicas de la ciudad, esta explanada ajardinada funciona como el auténtico salón comunitario y sala de estar al aire libre del vecindario italiano. A primeras horas de la mañana, grupos de vecinos practican los movimientos fluidos del taichi sobre el césped, mientras a media tarde los parroquianos conversan animadamente tras tomar un café ristretto en los establecimientos circundantes.
En el centro del parque se alza la estatua de bronce de Benjamin Franklin colocada en 1879, que en su base albergaba originariamente tres fuentes públicas de agua potable donadas por un filántropo de la templanza para ofrecer una alternativa saludable a las tabernas portuarias. También se encuentra el dinámico monumento a los bomberos voluntarios de la ciudad erigido en 1933 gracias a la donación testamentaria de la legendaria mecenas Lillie Hitchcock Coit. La escultura de bronce muestra a tres valientes bomberos rescatando a una mujer y a un niño entre lenguas de fuego esculpidas.
Durante más de un siglo, Washington Square ha sido el punto neurálgico donde la cultura italiana arraigó con mayor fuerza en la costa oeste americana. En las panaderías y trattorias que rodean el parque, como la histórica panadería Liguria fundada en 1911, todavía se elabora la tradicional focaccia genovesa con romero y aceite de oliva siguiendo recetas centenarias. Los poetas de la Generación Beat, como Allen Ginsberg y Lawrence Ferlinghetti, se reunían a menudo en sus bancos de hierba para debatir sobre versos y contracultura bajo la sombra de los cipreses.
La figura de Benjamin Franklin en el parque esconde una cápsula del tiempo sellada en su pedestal de granito que será abierta en el siglo venidero.
Levántate y camina hacia el lado norte de la plaza para contemplar la imponente fachada de la Iglesia de San Pedro y San Pablo.
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9. Iglesia de San Pedro y San Pablo: El Campanario de los Italianos
666 Filbert St, San Francisco, CA 94133, USA
Eleva la mirada hacia las dos esbeltas torres campanario de ciento noventa pies de altura que coronan la Iglesia de San Pedro y San Pablo frente a Washington Square. Completada en 1924 bajo la dirección de la orden salesiana de Don Bosco, esta imponente basílica de estilo neorrománico de piedra clara fue erigida para servir de refugio espiritual a la creciente comunidad de inmigrantes italianos. Conocida popularmente como 'la catedral italiana del oeste', la iglesia dominó la vida social, educativa y benéfica de generaciones de familias trabajadoras de North Beach.
Observa la magnífica fachada esculpida y lee la inscripción grabada en letras doradas sobre el arquitrabe central del pórtico: es un verso célebre del Canto Primero del Paraíso de la Divina Comedia de Dante Alighieri. Traducido del italiano antiguo, proclama con grandeza poética: 'La gloria de Aquel que todo lo mueve penetra por el universo y resplandece en unas partes más y en otras menos'. Pocas iglesias en Estados Unidos ostentan una cita literaria en lengua vernácula tan destacada en su dintel exterior, reflejando el inmenso orgullo intelectual de la comunidad migrante.
En este templo fue bautizado en 1914 una de las mayores leyendas deportivas de Norteamérica: Joe DiMaggio, hijo de un humilde pescador de cangrejos siciliano que llegó a ser estrella de los New York Yankees. Años más tarde, en 1954, tras su matrimonio civil en el ayuntamiento, DiMaggio y la icónica actriz Marilyn Monroe posaron para los fotógrafos internacionales en las escalinatas de mármol de este templo, convirtiendo la fachada en una estampa inolvidable del cine clásico americano. El interior atesora un deslumbrante altar de mármol de Carrara importado directamente de Italia.
Presta atención al rosetón central de la fachada: sus intrincados vitrales fueron fabricados en talleres artesanales de Venecia antes de su montaje final.
Dobla hacia el este por Filbert Street y comienza a ascender las empinadas cuestas que conducen a la cima de Telegraph Hill.
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10. Torre Coit y Frescos del New Deal en Telegraph Hill: Faro Republicano
1 Telegraph Hill Blvd, San Francisco, CA 94133, USA
Párate al pie de la esbelta columna de hormigón estriado de doscientos diez pies de altura de la Torre Coit, en la cumbre ventosa de Telegraph Hill. Erigida en 1933 con fondos legados a la ciudad por la acaudalada y excéntrica benefactora Lillie Hitchcock Coit, la torre de estilo art déco fue diseñada por los arquitectos Arthur Brown Jr. e Henry Howard para embellecer el perfil de la urbe. Desde esta atalaya estratégica, en el siglo diecinueve operaba un telégrafo óptico de señales con brazos de madera que alertaba a los mercaderes del centro de la llegada de veleros a través del estrecho Golden Gate.
Ingresa en la rotonda circular de la base para contemplar una de las colecciones de arte público más valiosas de la historia norteamericana: veintisiete frescos murales al temple pintados en 1934. Financiados por el Public Works of Art Project durante la Gran Depresión, veinticinco artistas maestros y diecinueve ayudantes pintaron directamente sobre el yeso fresco escenas realistas de la vida trabajadora californiana. Los murales muestran agricultores cosechando naranjas, estibadores en los muelles de carga, fábricas humeantes y escenas cotidianas de la prensa obrera.
La inauguración de los murales en el verano de 1934 desató una enorme controversia política en la prensa local. En medio de la histórica huelga general de estibadores de San Francisco, varios artistas de filiación izquierdista pintaron periódicos obreros con titulares comunistas y títulos de libros de Karl Marx en los estantes de una biblioteca pública representada. Las autoridades bloquearon el acceso y amenazaron con destruir los frescos con piqueta, pero tras intensas negociaciones y retoques menores, las obras se abrieron al público, convirtiéndose en un tesoro nacional preservado con veneración.
La forma cilíndrica de la torre no fue diseñada deliberadamente para imitar la boquilla de una manguera de bomberos, a pesar de la arraigada creencia popular urbana.
Dirígete hacia el extremo oriental de la plaza mirador de la torre y localiza el inicio de los escalones de madera de Filbert Street Steps.
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11. Escaleras de Filbert Street y Jardines Colgantes: El Oasis Secreto
Filbert Steps & Montgomery St, San Francisco, CA 94133, USA
Inicia el descenso por los peldaños de madera de secuoya de las Filbert Street Steps, que se precipitan por el acantilado oriental de Telegraph Hill. A medida que bajas, el ruido del tráfico metropolitano desaparece de golpe, reemplazado por el susurro de la brisa marina entre helechos gigantes, buganvillas en flor y aromáticos eucaliptos. Este empinado sendero peatonal escalonado atraviesa el llamado 'Grace Marchant Garden', un exuberante vergel comunitario creado con paciencia a partir de 1949 por una incansable vecina que convirtió un antiguo vertedero de escombros en un paraíso botánico colgante.
A los costados de las escaleras se asoman pintorescas cabañas de madera construidas durante la Fiebre del Oro de la década de 1850. Estas residencias obreras de carpinteros y pescadores lograron salvarse de los grandes incendios que consumieron el resto de la ciudad gracias a las pronunciadas pendientes rocosas que aislaron la ladera. Caminar entre estas viviendas de madera blanca con terrazas voladas y jazmines trepadores transmite la conmovedora sensación de adentrarse en un pueblo rural decimonónico suspendido sobre las aguas de la bahía.
Agudiza el oído hacia las copas de los árboles: con gran probabilidad escucharás los chillidos agudos de la bandada salvaje de loros conirrostros cabecirrojos de Telegraph Hill. Descendientes de aves exóticas escapadas de cautiverio en la década de 1980, estos loros verdes y rojos han prosperado en las colinas arboladas de la ciudad, convirtiéndose en celebridades protegidas que protagonizaron famosos documentales internacionales. Su vuelo en bandada frente a los puentes de la bahía resulta un espectáculo asombroso e inolvidable.
Al llegar al cruce con Napier Lane, echa un vistazo por el callejón de madera: es uno de los pocos caminos peatonales con suelo de tablones que aún quedan en California.
Termina de descender la escalinata hasta la calle Sansome y camina hacia el norte cruzando la calzada hacia la verdeante Plaza Levi's.
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12. Plaza Levi's y Fuentes de Lawrence Halprin: Remanso de Agua y Despedida
1155 Battery St, San Francisco, CA 94111, USA
Siéntate junto al arroyo de agua clara que corre suavemente sobre las piedras de granito de Levi's Plaza, entre Battery Street y Sansome Street. Diseñado a comienzos de la década de 1980 por el ilustre arquitecto paisajista norteamericano Lawrence Halprin, este parque corporativo y público de varios acres constituye una joya indiscutible del diseño urbano moderno. El espacio fue concebido para servir de sede central a la histórica compañía de ropa vaquera Levi Strauss & Co., la mítica marca nacida en esta misma urbe en 1853 durante la Fiebre del Oro.
Halprin concibió el parque como una metáfora visual del paisaje natural del norte de California. A un lado del parque se extienden praderas onduladas de césped suave con olmos y sauces llorones, mientras que en la plaza cívica opuesta brota una monumental fuente de bloques de granito en bruto de la Sierra Nevada que recrea una cascada de montaña. Los trabajadores y transeúntes descansan sumergiendo los pies en las aguas o leyendo a la sombra de los aleros de ladrillo rojo, en una atmósfera de quietud casi campestre a pocos pasos del litoral portuario.
Mirando hacia el oeste, la pared rocosa de Telegraph Hill y la silueta lejana de la Torre Coit coronan el horizonte verde del parque. Nuestro paseo ha viajado desde las viejas fábricas chocolateras y los muelles de madera de veleros hasta los mercados marineros, las colinas de los inmigrantes italianos y este sereno remanso paisajístico. San Francisco demuestra en cada recodo cómo su pasado marítimo y fabril puede renacer en espacios cívicos colmados de naturaleza, memoria y belleza compartida.
Fíjate en los bloques monolíticos de granito de la fuente central: fueron traídos directamente en camiones especiales desde las canteras de la cordillera de la Sierra Nevada.
Aquí concluye nuestra ruta por el puerto pesquero y Telegraph Hill; continúa disfrutando de la luz de la bahía y el encanto inagotable de San Francisco.