Café Comercial y glorieta de Bilbao: mármol, ajedrez y metro desde 1887
Why is it significant?
En esta esquina de la glorieta de Bilbao te espera un café de los de antes: grandes ventanales, espejos, columnas, mesas de mármol y el murmullo de cien conversaciones a la vez. Abrió sus puertas en 1887, y es uno de los cafés más antiguos que siguen en pie en Madrid.
Key Facts
| Place | Café Comercial y glorieta de Bilbao: mármol, ajedrez y metro desde 1887 |
|---|---|
| Address | Glorieta de Bilbao 7, 28004 Madrid, Spain |
| Geo Coordinates | 40.42870, -3.70200 |
| Part of Walk | Malasaña, del Dos de Mayo a la Movida: la banda sonora rebelde de Madrid |
| Generated | Generated |
En esta esquina de la glorieta de Bilbao te espera un café de los de antes: grandes ventanales, espejos, columnas, mesas de mármol y el murmullo de cien conversaciones a la vez. Abrió sus puertas en 1887, y es uno de los cafés más antiguos que siguen en pie en Madrid.
En el Madrid de finales del siglo diecinueve, el café era la oficina, el club y el parlamento de quien no podía pagarse nada de eso. Por el precio de un café se alquilaba una mesa para toda la tarde, y en ella nacían tertulias, revistas, conspiraciones y amores. El Comercial fue durante décadas refugio de escritores, estudiantes y profesores, y en su piso de arriba los aficionados al ajedrez libraban batallas silenciosas que podían durar horas.
Bajo tus pies pasa otra historia. El 17 de octubre de 1919, el rey Alfonso XIII inauguró la primera línea del Metro de Madrid, de Sol a Cuatro Caminos, y Bilbao fue una de sus estaciones. Imagina a los clientes del café asomándose a la glorieta para ver a sus vecinos bajar, un poco asustados, a un tren que corría bajo tierra.
En 2015 el café cerró, y la ciudad lo vivió como un pequeño duelo: hubo artículos, carteles y vecinos lamentando la pérdida de un trozo del alma de Madrid. Reabrió dos años después, renovado pero fiel a sus espejos y a su mármol, y los madrileños volvieron a sus mesas como quien vuelve a casa.
Para nuestra banda sonora, la glorieta de Bilbao era además la puerta natural a la noche de Malasaña: en los ochenta, quien llegaba en metro a la Movida salía aquí, a la superficie, y se perdía calle abajo hasta el amanecer. Haz tú lo mismo: baja por la calle de Velarde hacia el suroeste, hasta la plaza donde empezó todo el 2 de mayo de 1808.