Museo de Historia de Madrid: la portada de Ribera y el cuadro que no paraba de cambiar

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Para ante esta portada de piedra que parece un retablo de iglesia sacado a la calle: columnas que se estrechan hacia abajo, cortinajes de piedra, guirnaldas y, arriba del todo, San Fernando, rey y santo, rodeado de ángeles. Esto no es una iglesia. Era un hospicio para pobres.

Key Facts

PlaceMuseo de Historia de Madrid: la portada de Ribera y el cuadro que no paraba de cambiar
AddressCalle de Fuencarral 78, 28004 Madrid, Spain
Geo Coordinates40.42580, -3.70080
Part of WalkMalasaña, del Dos de Mayo a la Movida: la banda sonora rebelde de Madrid
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Para ante esta portada de piedra que parece un retablo de iglesia sacado a la calle: columnas que se estrechan hacia abajo, cortinajes de piedra, guirnaldas y, arriba del todo, San Fernando, rey y santo, rodeado de ángeles. Esto no es una iglesia. Era un hospicio para pobres.

El Real Hospicio de San Fernando acogía a mendigos, huérfanos y vagabundos, que aprendían allí un oficio. Su portada la diseñó Pedro de Ribera, el mismo del cuartel del Conde Duque, en la década de 1720, y es la cumbre del barroco madrileño más desatado... tan exagerada que, en el siglo diecinueve, los académicos de gusto clásico la ponían como ejemplo de todo lo que no había que hacer.

Ese desprecio estuvo a punto de costarle la vida. A comienzos del siglo veinte se planteó derribar el viejo hospicio, y la protesta de artistas e intelectuales ayudó a salvarlo: en 1919 fue declarado monumento. Hoy es el Museo de Historia de Madrid.

Dentro guarda un cuadro con una historia muy española: la Alegoría de la Villa de Madrid, que Goya pintó en 1810. En el óvalo central iba el retrato de José Bonaparte. Cuando los franceses se marcharon, lo taparon con la palabra Constitución; con el regreso del absolutismo, pusieron a Fernando VII; luego volvió la Constitución, y otra vez el rey... hasta que en el siglo diecinueve se zanjó el asunto escribiendo, sencillamente, Dos de Mayo. Un solo lienzo, y media historia política del país repintada encima.

Busca también la gran maqueta de Madrid que León Gil de Palacio construyó en 1830: la ciudad entera en miniatura, casa por casa, con calles que acabas de recorrer. Cuando salgas, cruza Fuencarral y sigue hacia el este, cruzando la calle de Hortaleza, hasta la calle de Fernando VI: ahí te espera un palacio que parece llegado de Barcelona y que hoy custodia los derechos de las canciones de media España.

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