Kamienne Schodki, la escalera de piedra
Why is it significant?
Sube despacio: esta calle no tiene aceras ni calzada, porque toda ella es una escalera de piedra encajada entre fachadas de colores. Se llama Kamienne Schodki, que en polaco quiere decir sencillamente las escaleras de piedra, y es uno de los rincones más antiguos de la Ciudad Vieja de Varsovia.
Key Facts
| Place | Kamienne Schodki, la escalera de piedra |
|---|---|
| Address | ul. Kamienne Schodki, 00-272 Warszawa, Poland |
| Geo Coordinates | 52.25110, 21.01280 |
| Part of Walk | Varsovia renacida: la Ciudad Vieja y el Castillo Real, piedra a piedra |
| Generated | Generated |
Sube despacio: esta calle no tiene aceras ni calzada, porque toda ella es una escalera de piedra encajada entre fachadas de colores. Se llama Kamienne Schodki, que en polaco quiere decir sencillamente las escaleras de piedra, y es uno de los rincones más antiguos de la Ciudad Vieja de Varsovia.
Durante siglos, este fue el camino entre la plaza del Mercado y el Vístula. Por estos peldaños subían los aguadores con sus barriles, bajaban las lavanderas con cestos de ropa, y los pescadores traían el género fresco al mercado. Imagínate el esfuerzo: la ciudad estaba arriba, en lo alto del escarpe, segura frente a las crecidas, y el agua estaba abajo. Cada cubo que llegaba a una cocina había hecho este mismo recorrido, peldaño a peldaño.
El río, además, estaba mucho más cerca que hoy. Un poco más al norte, donde baja la calle Mostowa, cuyo nombre viene de la palabra puente, se inauguró en 1573 un puente de madera sobre el Vístula, el primer puente permanente de la ciudad y uno de los más largos de la Europa de su tiempo. Era obra del reinado de Segismundo Augusto. Duró apenas treinta años: en 1603 los hielos del deshielo lo destrozaron, y Varsovia tardó más de dos siglos en volver a tener un puente fijo.
Fíjate en las fachadas que te rodean. Parecen viejas, con sus portales gastados y sus ventanas desiguales, pero casi todas se levantaron de nuevo después de 1945, sobre los sótanos y los cimientos que sobrevivieron a la guerra. Los albañiles de la reconstrucción trabajaron con un cuidado casi de restauradores de cuadros, imitando hasta las irregularidades. Por eso esta escalera engaña tan bien: tiene la forma del siglo quince y la piel de los años cincuenta.
Cuando llegues arriba, te vas a encontrar de golpe con una de las plazas más bonitas de Europa central, rodeada de casas altas y estrechas pintadas de ocre, rojo y verde. Busca en el centro a una mujer con cola de pez, espada y escudo. Esa es la siguiente parada.