Catedral de San Juan
Why is it significant?
Delante de ti, una fachada de ladrillo rojo con un hastial escalonado y agujas finas, apretada entre las casas de la calle Świętojańska como si no quisiera ocupar demasiado sitio.
Key Facts
| Place | Catedral de San Juan |
|---|---|
| Address | ul. Świętojańska 8, 00-278 Warszawa, Poland |
| Geo Coordinates | 52.24890, 21.01370 |
| Part of Walk | Varsovia renacida: la Ciudad Vieja y el Castillo Real, piedra a piedra |
| Generated | Generated |
Delante de ti, una fachada de ladrillo rojo con un hastial escalonado y agujas finas, apretada entre las casas de la calle Świętojańska como si no quisiera ocupar demasiado sitio. Es la Catedral de San Juan, la iglesia más importante de Varsovia, y es mucho más modesta por fuera de lo que su historia haría pensar.
Empezó siendo una iglesia parroquial gótica en el siglo catorce, cuando Varsovia era la capital de un ducado de Mazovia, y solo se convirtió en catedral a finales del siglo dieciocho. Aquí fue coronado en 1764 el último rey de Polonia, Estanislao Augusto Poniatowski, y aquí fueron los diputados a jurar la Constitución del 3 de mayo de 1791, justo después de aprobarla en el castillo.
Mira hacia el castillo y busca el pasadizo que une los dos edificios por encima de la calle. Tiene una historia de novela. En 1620, en la puerta de esta iglesia, un noble llamado Michał Piekarski atacó al rey Segismundo III con un martillo de guerra. El rey sobrevivió con heridas, el agresor fue ejecutado, y poco después se construyó este paso cubierto para que el monarca pudiera ir a misa sin cruzar entre la multitud.
En agosto de 1944 la catedral fue un campo de batalla. Los insurgentes la defendían, y los alemanes lanzaron contra ella un pequeño vehículo oruga cargado de explosivos, dirigido a distancia. La explosión destrozó buena parte del muro. Rodea el edificio por la calle lateral y verás, empotrado en la pared, un trozo de oruga de aquel vehículo, dejado ahí a propósito como recuerdo.
Y un último detalle: la fachada que ves no es la de antes de la guerra. En el siglo diecinueve le habían puesto un frente neogótico al gusto inglés, y al reconstruirla se prefirió devolverle un aire gótico de Mazovia, más sobrio. En la cripta descansan, entre otros, el novelista Henryk Sienkiewicz, el autor de Quo Vadis, y el pianista y político Ignacy Jan Paderewski. Sal ahora hacia el oeste, por las callejuelas, hasta la línea de las viejas murallas.