La Barbacana
Why is it significant?
Cruza el puentecito sobre el foso y detente en medio de la Barbacana, esta media luna de ladrillo rojo con almenas y torrecillas que parece sacada de un libro de caballeros.
Key Facts
| Place | La Barbacana |
|---|---|
| Address | ul. Nowomiejska 15/17, 00-271 Warszawa, Poland |
| Geo Coordinates | 52.25060, 21.01000 |
| Part of Walk | Varsovia renacida: la Ciudad Vieja y el Castillo Real, piedra a piedra |
| Generated | Generated |
Cruza el puentecito sobre el foso y detente en medio de la Barbacana, esta media luna de ladrillo rojo con almenas y torrecillas que parece sacada de un libro de caballeros. Hoy está llena de pintores que venden acuarelas y músicos callejeros, pero fue construida para una cosa muy concreta: impedir que un ejército entrara por aquí.
La levantó hacia 1548 un arquitecto italiano, Giovanni Battista de Venecia, para proteger la puerta que conducía hacia el norte, la Puerta de la Ciudad Nueva. Llegó tarde: para entonces los cañones ya hacían casi inútiles estos muros, y la Barbacana solo se usó en combate de verdad en contadas ocasiones. Con el tiempo la desmontaron en parte y la cubrieron de casas, hasta que en el siglo veinte se rescató, primero en los años treinta y después de la guerra, entre 1952 y 1954.
Y como estamos entre muros de soldados, hablemos de soldados polacos que llegaron muy lejos. En 1797, en Italia, el general Jan Henryk Dąbrowski formó unas legiones polacas al servicio de Francia, y de ellas nació una canción que hoy es el himno de Polonia: la Mazurca de Dąbrowski, que dice aquello de marcha, marcha, Dąbrowski, de la tierra italiana a Polonia. Los herederos de esas legiones, la Legión del Vístula, combatieron en España en los sitios de Zaragoza, en el bando de Napoleón.
Más de un siglo después, otros polacos volvieron a España, esta vez como voluntarios de las Brigadas Internacionales durante la Guerra Civil. Su unidad llevaba el nombre de otro Dąbrowski, Jarosław, un general polaco de la Comuna de París, y a sus miembros se les llamó los dąbrowszczacy. Dos visitas a España con ciento treinta años de distancia, en bandos y por razones completamente distintas... la historia polaca está llena de estas rimas extrañas.
Mira la puerta del otro lado de la Barbacana: al cruzarla dejas la Ciudad Vieja y entras en la calle Freta, que en otro tiempo era el camino de salida hacia el norte. Unos pasos más allá te espera la casa donde nació una niña que cambiaría la ciencia.