Torre del Oro
Why is it significant?
Aquí la tienes, la Torre del Oro, plantada en la orilla como un centinela que nunca se ha ido a casa. Cuenta sus lados: doce en el primer cuerpo, doce en el segundo, y arriba un remate redondo con su cupulita dorada. Si vienes al atardecer, entenderás el nombre sin que nadie te lo explique.
Key Facts
| Place | Torre del Oro |
|---|---|
| Address | Paseo de Cristóbal Colón s/n, 41001 Sevilla, Spain |
| Geo Coordinates | 37.38240, -5.99630 |
| Part of Walk | Sevilla, Puerto de Indias: el Arenal, la Maestranza y la Torre del Oro |
| Generated | Generated |
Aquí la tienes, la Torre del Oro, plantada en la orilla como un centinela que nunca se ha ido a casa. Cuenta sus lados: doce en el primer cuerpo, doce en el segundo, y arriba un remate redondo con su cupulita dorada. Si vienes al atardecer, entenderás el nombre sin que nadie te lo explique.
La levantaron los almohades hacia 1220 y 1221, cuando Sevilla era una de las grandes capitales de al-Ándalus, para cerrar el puerto y proteger el Alcázar. El nombre, según la explicación más aceptada, viene del brillo dorado que tenía su revestimiento de mortero de cal y paja al darle el sol. La leyenda prefiere otra versión, mucho más rentable: que guardó dentro el oro de las Indias. No hay prueba, pero el nombre le sentó como un guante a la ciudad que vino después.
Desde su base salía una gruesa cadena que cruzaba el río hasta Triana, para impedir el paso de barcos enemigos. En 1248, durante el asedio de Fernando III, las naves del almirante Ramón Bonifaz rompieron el puente de barcas que unía Sevilla con Triana, y con eso dejaron la ciudad aislada. Pocos meses después Sevilla se rindió.
El último cuerpo, el cilíndrico con la cúpula, es mucho más moderno: se añadió en el siglo XVIII, tras los daños del terremoto de Lisboa de 1755. Y en el siglo XIX estuvo a punto de desaparecer, porque había quien quería derribarla para ensanchar el paseo. Los sevillanos se plantaron y la torre se quedó. Hoy dentro hay un pequeño museo naval, con cartas, instrumentos y maquetas de aquellos barcos.
Mírala una última vez con todo lo que has visto hoy: la puerta de los reyes y los libros de Hernando Colón, la hoguera y la sal, la plata, el hospital de los ahogados, el colegio de los niños marineros, la vuelta al mundo. Todo pasó por delante de esta torre. Ella vio salir las flotas y vio cómo dejaban de volver. Siéntate un rato en la orilla, que el río sigue bajando hacia el mar como entonces... y el paseo termina aquí.