Torre de Abd el Aziz y la Casa de la Contratación
Why is it significant?
Busca, en la esquina de la Avenida de la Constitución con la calle Santo Tomás, una torre de muralla de planta hexagonal, incrustada entre edificios como una muela antigua. Casi todo el mundo pasa por delante camino de la Catedral sin verla.
Key Facts
| Place | Torre de Abd el Aziz y la Casa de la Contratación |
|---|---|
| Address | Avenida de la Constitución, 41004 Sevilla, Spain |
| Geo Coordinates | 37.38400, -5.99360 |
| Part of Walk | Sevilla, Puerto de Indias: el Arenal, la Maestranza y la Torre del Oro |
| Generated | Generated |
Busca, en la esquina de la Avenida de la Constitución con la calle Santo Tomás, una torre de muralla de planta hexagonal, incrustada entre edificios como una muela antigua. Casi todo el mundo pasa por delante camino de la Catedral sin verla. Es la Torre de Abd el Aziz, de época almohade, el último resto de la muralla que unía el Alcázar con la Torre de la Plata y la del Oro.
El nombre es un regalo de la imaginación. Abd al-Aziz fue el primer gobernador musulmán de al-Ándalus, hijo del conquistador Musa, y tuvo su corte en Sevilla a principios del siglo VIII, casado según las crónicas con Egilona, la viuda del rey visigodo Rodrigo. Fue asesinado aquí en el año 716. La torre es cuatro siglos posterior, pero a los sevillanos nos gustó la historia y le dejamos el nombre. La tradición también dice que en ella se izó el pendón de Castilla cuando la ciudad se rindió en 1248.
Detrás de estos muros, en el Alcázar, funcionó desde 1503 la Casa de la Contratación, el organismo que controlaba todo el comercio con América. Registraba barcos, mercancías y pasajeros, cobraba impuestos y formaba pilotos: Américo Vespucio fue su primer piloto mayor, en 1508, y murió en Sevilla. Pero también administraba las licencias para llevar personas esclavizadas de África a las Indias. La Corona cobraba por cada una, y más tarde vendió ese negocio en grandes contratos, los asientos.
Y la esclavitud no era solo cosa de ultramar. En el siglo XVI Sevilla tenía una de las mayores poblaciones esclavizadas de Europa: varios miles de personas, africanas y moriscas, sirviendo en casas, talleres y muelles. Desde finales del siglo XIV existía incluso una hermandad propia, la de los Negritos, que todavía hoy sale en Semana Santa.
Enfrente, en la antigua Lonja de mercaderes, se guardan hoy los papeles de todo aquel imperio. Pero nosotros vamos hacia el sur: baja por la Avenida de la Constitución, cruza la Puerta de Jerez y busca una portada barroca recargada como un retablo. Allí estudiaban los niños que iban a gobernar los barcos.