Iglesia de San Luis de los Franceses

Why is it significant?

Planta los pies frente a la fachada de San Luis de los Franceses y mírala bien: piedra, ladrillo, azulejo, dos torres que la enmarcan, y detrás una cúpula que desde la acera solo se intuye. Entra si puedes, porque dentro te espera el mejor barroco de Sevilla.

Key Facts

PlaceIglesia de San Luis de los Franceses
AddressCalle San Luis 37, 41003 Sevilla, Spain
Geo Coordinates37.39840, -5.98830
Part of WalkLa Sevilla de la Macarena: murallas, conventos y hermandades
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Planta los pies frente a la fachada de San Luis de los Franceses y mírala bien: piedra, ladrillo, azulejo, dos torres que la enmarcan, y detrás una cúpula que desde la acera solo se intuye. Entra si puedes, porque dentro te espera el mejor barroco de Sevilla.

Lo levantó Leonardo de Figueroa entre 1699 y 1731 como iglesia del noviciado de los jesuitas. La planta es centralizada, y al entrar la vista sube sola hacia la cúpula, pintada por Lucas Valdés, el hijo del pintor Valdés Leal. Los retablos, dorados hasta el último centímetro, son de Pedro Duque Cornejo, y tienen espejos incrustados que multiplican la luz de las velas. Era un decorado pensado para que un muchacho de dieciséis años entrara novicio y saliera convencido. Los jesuitas sabían de sobra que la fe también entra por los ojos, y aquí no dejaron ni un rincón sin dorar.

¿Por qué de los Franceses? Está dedicada a San Luis, el rey Luis IX de Francia, canonizado y venerado por los jesuitas. Y bajo la iglesia hay una cripta donde se enterraba a los miembros de la comunidad, un espacio subterráneo que contrasta con el estallido de oro de arriba.

La historia de los jesuitas aquí fue corta. En 1767 Carlos III los expulsó de todos sus reinos y el noviciado quedó vacío. El edificio pasó por muchos usos y largas épocas de abandono, hasta que una restauración reciente lo devolvió a la ciudad como espacio cultural. Por eso hoy es más un monumento que una parroquia, y su belleza tiene algo de casa deshabitada.

Unos pasos más arriba verás la torre mudéjar de Santa Marina, otra iglesia que ardió en 1936 y donde reside la hermandad de la Resurrección, la que cierra la Semana Santa el Domingo de Pascua. Toma hacia el este por las calles que salen junto a Santa Marina y camina hasta encontrarte con la muralla, en la Puerta de Córdoba.

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