Iglesia de Omnium Sanctorum y la calle Feria
Why is it significant?
Mira la torre de ladrillo de Omnium Sanctorum, con ese dibujo de rombos entrelazados en la parte alta: si te recuerda a la Giralda, vas bien. Ese motivo se llama sebka, y es la firma almohade que los alarifes musulmanes siguieron usando cuando ya trabajaban para los reyes cristianos.
Key Facts
| Place | Iglesia de Omnium Sanctorum y la calle Feria |
|---|---|
| Address | Calle Peris Mencheta, 41002 Sevilla, Spain |
| Geo Coordinates | 37.39920, -5.99130 |
| Part of Walk | La Sevilla de la Macarena: murallas, conventos y hermandades |
| Generated | Generated |
Mira la torre de ladrillo de Omnium Sanctorum, con ese dibujo de rombos entrelazados en la parte alta: si te recuerda a la Giralda, vas bien. Ese motivo se llama sebka, y es la firma almohade que los alarifes musulmanes siguieron usando cuando ya trabajaban para los reyes cristianos.
Cuando Fernando III conquistó Sevilla en 1248, repartió la ciudad en collaciones, barrios organizados alrededor de una parroquia. Omnium Sanctorum, la de Todos los Santos, es una de aquellas parroquias originales, y la iglesia que ves se fue levantando en el siglo XIV en estilo gótico-mudéjar: arcos apuntados cristianos, ladrillo y decoración de raíz islámica. Esa mezcla es la marca de las iglesias de esta parte de la ciudad.
La calle Feria, en la que estás, es la arteria del barrio, y cada jueves por la mañana se llena con el Jueves, un mercadillo de cosas viejas que se celebra aquí desde la Edad Media. Cuadros, llaves, discos, muebles cojos... los sevillanos dicen que en el Jueves se encuentra de todo, incluso lo que te robaron la semana anterior.
Pero esta iglesia guarda una cicatriz. En julio de 1936, tras el golpe militar, los barrios obreros del norte de Sevilla resistieron unos días a las tropas de Queipo de Llano, y en esos días ardieron varias iglesias, entre ellas esta. Se perdieron retablos e imágenes. Y cuando los barrios cayeron, la represión fue durísima, con fusilamientos que duraron meses. Las dos memorias, la del templo quemado y la de los vecinos fusilados, conviven en estas mismas calles.
Omnium Sanctorum se reconstruyó, y hoy es sede de la hermandad de los Javieres, que sale el Martes Santo. Fíjate en el ladrillo de la fachada: aún se notan las restauraciones. Ahora baja por la calle Feria hacia el sur y luego desvíate hacia el este buscando la calle Dueñas, donde, entre limoneros, nació un poeta.