Palacio de las Dueñas: el patio de Machado
Why is it significant?
Asómate a la portada del Palacio de las Dueñas y deja que la vista se te vaya hacia dentro: un arco, un jardín, una buganvilla que se derrama por la pared. Detrás hay patios mudéjares, fuentes, naranjos y limoneros.
Key Facts
| Place | Palacio de las Dueñas: el patio de Machado |
|---|---|
| Address | Calle Dueñas 5, 41003 Sevilla, Spain |
| Geo Coordinates | 37.39540, -5.98940 |
| Part of Walk | La Sevilla de la Macarena: murallas, conventos y hermandades |
| Generated | Generated |
Asómate a la portada del Palacio de las Dueñas y deja que la vista se te vaya hacia dentro: un arco, un jardín, una buganvilla que se derrama por la pared. Detrás hay patios mudéjares, fuentes, naranjos y limoneros. Y en la fachada, una placa recuerda que aquí nació, el 26 de julio de 1875, Antonio Machado.
¿Por qué Dueñas? Por las monjas. Junto al palacio estaba el monasterio de Santa María de las Dueñas, y en castellano antiguo dueña era una señora de cierta posición, en este caso las religiosas. El convento se derribó en 1868, en los años revueltos de la Gloriosa, pero el nombre se quedó pegado a la casa como si fuera suyo.
El palacio se levantó a finales del siglo XV, y a partir de 1496 fue de Catalina de Ribera, una mujer clave en esta historia: fundó el hospital que veremos al final del paseo, el de las Cinco Llagas. Desde 1612 pertenece a la Casa de Alba, y aquí vivió y murió en 2014 Cayetana Fitz-James Stuart, la duquesa más famosa de España, que lo adoraba por encima de todos sus palacios.
El padre de Machado alquiló una de las viviendas del recinto, y el niño vivió aquí sus primeros años antes de que la familia se mudara a Madrid. De aquel patio sale uno de los versos más conocidos de la poesía española: mi infancia son recuerdos de un patio de Sevilla, y un huerto claro donde madura el limonero. Cuando leas ese verso, ya sabrás de qué limonero hablaba.
Es curioso: un poeta laico, republicano, que murió en el exilio en 1939, nacido en un palacio con nombre de monjas en el barrio más cofrade de Sevilla. Machado escribió también sobre la saeta y sobre el Cristo de los gitanos, con una mezcla de respeto y distancia muy suya. Sigue ahora por la calle Dueñas y luego hacia el norte, hasta la plaza de San Marcos y su torre mudéjar.