Alameda de Hércules: las columnas de Hércules y César
Why is it significant?
Ponte al pie de esas dos columnas altísimas, de mármol gris, con una estatua en lo alto de cada una: a un lado Hércules, al otro Julio César. Son columnas romanas de verdad, y llevan aquí más de cuatrocientos años vigilando la Alameda. Este paseo nació de un problema.
Key Facts
| Place | Alameda de Hércules: las columnas de Hércules y César |
|---|---|
| Address | Alameda de Hércules, 41002 Sevilla, Spain |
| Geo Coordinates | 37.39740, -5.99440 |
| Part of Walk | La Sevilla de la Macarena: murallas, conventos y hermandades |
| Generated | Generated |
Ponte al pie de esas dos columnas altísimas, de mármol gris, con una estatua en lo alto de cada una: a un lado Hércules, al otro Julio César. Son columnas romanas de verdad, y llevan aquí más de cuatrocientos años vigilando la Alameda.
Este paseo nació de un problema. Aquí había una laguna, una zona baja donde se encharcaba el agua de las crecidas del río y que olía como te puedes imaginar. En 1574, el conde de Barajas, que gobernaba la ciudad como asistente del rey, la mandó desecar y plantar de álamos. De ahí viene el nombre: alameda, lugar de álamos. Dicen que es uno de los primeros paseos públicos arbolados de Europa.
Para presidirlo trajeron tres columnas de un templo romano que había en la actual calle Mármoles, en el centro. Cuentan que una se rompió por el camino; las otras dos acabaron aquí, coronadas por Hércules y César. No los pusieron por casualidad. La tradición decía que Hércules fundó Sevilla y que Julio César la rodeó de murallas, y en la vieja Puerta de Jerez se leía: Hércules me edificó, Julio César me cercó de muros y torres altas, el Rey Santo me ganó. Guárdate esa frase, porque en este paseo vamos a seguir esas murallas.
La Alameda ha tenido mil vidas. Fue paseo de nobles, luego barrio de tabernas, de flamenco y de mala fama, y hoy es el salón de la Sevilla más alternativa, con terrazas, bares y niños jugando en la arena. Por eso al otro extremo del paseo tiene su estatua la cantaora Pastora Pavón, la Niña de los Peines, sevillana de 1890 y una de las voces más grandes que ha dado el flamenco.
Lo bonito es que en la Alameda conviven sin pelearse una Sevilla que reza y otra que trasnocha, y a veces son las mismas personas. Cruza ahora el paseo hacia el este y sube por las calles estrechas hacia la calle Feria. Buscamos una torre mudéjar que lleva en pie desde poco después de la Reconquista.