Plaza del Altozano: la Capillita del Carmen y Juan Belmonte
Why is it significant?
Fíjate en la capillita de ladrillo y azulejo que remata el puente por este lado, con su cúpula alta y estrecha: los sevillanos la llaman el mechero, y en cuanto la miras entiendes por qué.
Key Facts
| Place | Plaza del Altozano: la Capillita del Carmen y Juan Belmonte |
|---|---|
| Address | Plaza del Altozano, 41010 Sevilla, Spain |
| Geo Coordinates | 37.38550, -6.00300 |
| Part of Walk | Triana, la otra orilla de Sevilla: flamenco, cerámica y cofradías |
| Generated | Generated |
Fíjate en la capillita de ladrillo y azulejo que remata el puente por este lado, con su cúpula alta y estrecha: los sevillanos la llaman el mechero, y en cuanto la miras entiendes por qué. Es la Capillita del Carmen, y la firmó Aníbal González, el mismo arquitecto de la Plaza de España, en los años veinte del siglo pasado.
La Virgen del Carmen es la patrona de la gente del mar, y Triana fue durante siglos barrio de marineros, de calafates y de hombres que se embarcaban rumbo a las Indias. Por eso la capilla mira al río. Y Aníbal González la vistió de cerámica trianera, porque en esta orilla lo contrario habría sido casi una ofensa.
Ahora date la vuelta hacia el centro de la plaza. Esa figura de bronce, como hecha a trozos, es Juan Belmonte, el Pasmo de Triana. Nació en 1892 en la calle Feria, al otro lado del río, pero se crió aquí, entre chiquillos que soñaban con ser toreros. Y cambió el toreo para siempre: donde los demás se apartaban del toro, él se quedaba quieto, con los pies clavados, dejando que el animal pasara rozándole. Decían que con ese cuerpo menudo y esas piernas torpes era imposible. Él lo hizo posible.
Su biógrafo, el periodista Manuel Chaves Nogales, contó cómo de chaval cruzaba el Guadalquivir a nado, de noche, desnudo, para torear a la luz de la luna las reses que pastaban en la dehesa de Tablada. Volvía empapado, con la ropa en un hatillo sobre la cabeza... y con la cabeza llena de toros.
Belmonte vivió la rivalidad más famosa de la historia del toreo con Joselito el Gallo, y le sobrevivió más de cuarenta años. Murió en 1962, en su finca, por su propia mano. Triana lo puso aquí, a la entrada del barrio, mirando hacia el puente. Junto a la plaza se alza el Mercado de Triana. Bordéalo por el lado del río hasta un callejón estrecho que sube hacia la calle Castilla.