Sant'Ignazio: la cúpula que no existe
Why is it significant?
Detente en la plaza de Sant'Ignazio y gira despacio sobre ti mismo. Los edificios que la rodean tienen fachadas curvas, ondulantes, con esquinas redondeadas, como los bastidores de un teatro.
Key Facts
| Place | Sant'Ignazio: la cúpula que no existe |
|---|---|
| Address | Piazza di Sant'Ignazio, 00186 Roma RM, Italy |
| Geo Coordinates | 41.89870, 12.47980 |
| Part of Walk | Plazas, cúpulas y fuentes: la Roma barroca de Piazza Navona a la Fontana di Trevi |
| Generated | Generated |
Detente en la plaza de Sant'Ignazio y gira despacio sobre ti mismo. Los edificios que la rodean tienen fachadas curvas, ondulantes, con esquinas redondeadas, como los bastidores de un teatro. Y eso es lo que es: un decorado del siglo XVIII, diseñado por Filippo Raguzzini, donde la fachada de la iglesia hace de público... o de escenario, según se mire.
La iglesia está dedicada a San Ignacio de Loyola, el vasco que fundó la Compañía de Jesús. Nacido en 1491 en Azpeitia, en Gipuzkoa, era un hombre de armas ambicioso hasta que una bala de cañón le destrozó la pierna en la defensa de Pamplona, en 1521. Durante la convalecencia pidió novelas de caballerías, solo encontró vidas de santos, y cambió de vida. Acabó en Roma, fundó aquí al lado el Colegio Romano y murió en esta ciudad en 1556.
Entra y camina por la nave central hasta un disco de mármol marcado en el suelo. Mira hacia arriba. El techo se abre en un cielo lleno de figuras que vuelan hacia la luz: es la Apoteosis de San Ignacio, pintada a finales del siglo XVII por un hermano jesuita, Andrea Pozzo, que prolongó la arquitectura con el pincel. En las esquinas, cuatro figuras femeninas representan los continentes, América incluida. Desde el punto exacto no sabes dónde acaba la piedra y dónde empieza la pintura.
Luego avanza hacia el crucero y mira la cúpula. Preciosa, ¿verdad? Pues no existe. Es un lienzo plano, pintado por Pozzo con una perspectiva tan precisa que parece una cúpula de verdad. La real nunca se construyó: faltó dinero, y se cuenta que los dominicos vecinos protestaron porque les quitaría la luz de su biblioteca. Pozzo resolvió el problema con un pincel. Eso sí, apártate unos pasos y verás cómo la ilusión se deforma: el truco solo funciona desde un punto.
Una curiosidad antes de irte: San Ignacio fue canonizado el 12 de marzo de 1622, el mismo día que otros cuatro santos, tres de ellos también españoles: Francisco Javier, Teresa de Ávila e Isidro Labrador. Al final de este paseo, Teresa te estará esperando. Ahora sal de la plaza hacia el norte por la callecita de Via de' Burrò y en un minuto llegarás a una plaza donde un templo romano se ha convertido en edificio de oficinas.