Porta Sant'Anna: la Guardia Suiza
Why is it significant?
Delante de ti se abre una verja con mucho trajín: coches con matrícula vaticana, empleados con su tarjeta, repartidores, algún sacerdote en bicicleta. Y junto a la entrada, firme y serio, un guardia suizo. Es la Puerta de Santa Ana, la entrada de servicio al Estado de la Ciudad del Vaticano.
Key Facts
| Place | Porta Sant'Anna: la Guardia Suiza |
|---|---|
| Address | Via di Porta Angelica, 00120 Città del Vaticano |
| Geo Coordinates | 41.90400, 12.45760 |
| Part of Walk | El Vaticano y el Borgo de los peregrinos: de Sant'Angelo a San Pedro en Roma |
| Generated | Generated |
Delante de ti se abre una verja con mucho trajín: coches con matrícula vaticana, empleados con su tarjeta, repartidores, algún sacerdote en bicicleta. Y junto a la entrada, firme y serio, un guardia suizo. Es la Puerta de Santa Ana, la entrada de servicio al Estado de la Ciudad del Vaticano.
La Guardia Suiza es el ejército más pequeño del mundo y uno de los más antiguos que siguen en activo. La fundó el papa Julio II, el mismo que encargó a Miguel Ángel la bóveda de la Capilla Sixtina: el 22 de enero de 1506 llegaron a Roma los primeros ciento cincuenta soldados suizos, entonces considerados los mejores mercenarios de Europa. Hoy siguen siendo jóvenes católicos de nacionalidad suiza, que sirven unos años y luego vuelven a casa.
Su fecha sagrada es el 6 de mayo. Aquel día de 1527, mientras las tropas de Carlos V irrumpían en el Borgo, la guardia se plantó junto a la vieja basílica para cubrir la huida del papa. De ciento ochenta y nueve guardias murieron ciento cuarenta y siete. Los cuarenta y dos supervivientes escoltaron a Clemente VII por el pasadizo hasta el castillo. Por eso, cada 6 de mayo, los nuevos reclutas juran su cargo levantando tres dedos de la mano derecha, en memoria de aquel sacrificio.
¿Y el famoso uniforme de rayas azules, rojas y amarillas? Mucha gente te dirá que lo diseñó Miguel Ángel. Es una leyenda bonita, pero falsa. El diseño actual es de principios del siglo XX, obra de un comandante de la guardia, Jules Repond, que se inspiró en los frescos de Rafael. Se dice que los colores evocan los escudos de los papas Médici y Della Rovere. Y cada uniforme se cose a medida dentro de los muros.
Junto a la puerta está la pequeña iglesia de Santa Ana de los Palafreneros, la parroquia del Vaticano, ligada a la cofradía de los mozos de cuadra del papa. Mira a los guardias, pero no esperes que te devuelvan la sonrisa: están de servicio. Ahora sigue Via di Porta Angelica hacia el norte, pegado a la muralla, hasta la plaza donde el muro gira hacia el oeste.