Borgo Pio: la calle de los romeros
Why is it significant?
Bienvenido a Borgo Pio: una calle peatonal estrecha, de adoquines negros, con macetas, mesitas en la acera y escaparates llenos de rosarios, medallas y estampas. No es raro cruzarte con un seminarista con prisa o con una monja cargada con la compra.
Key Facts
| Place | Borgo Pio: la calle de los romeros |
|---|---|
| Address | Borgo Pio, 00193 Roma RM, Italy |
| Geo Coordinates | 41.90400, 12.45970 |
| Part of Walk | El Vaticano y el Borgo de los peregrinos: de Sant'Angelo a San Pedro en Roma |
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Bienvenido a Borgo Pio: una calle peatonal estrecha, de adoquines negros, con macetas, mesitas en la acera y escaparates llenos de rosarios, medallas y estampas. No es raro cruzarte con un seminarista con prisa o con una monja cargada con la compra. Es el barrio de quienes trabajan al otro lado del muro.
La palabra Borgo tiene raíz germánica: es el burg, el burgo, el asentamiento. Así llamaban los peregrinos del norte a este arrabal que crecía junto a la tumba de Pedro, fuera de la ciudad y al otro lado del río. Durante siglos fue una ciudadela aparte, la Ciudad Leonina, rodeada por sus propias murallas. Solo en 1586 el papa Sixto V la convirtió oficialmente en uno de los barrios, los rioni, de Roma.
Esta calle debe su nombre a Pío IV, el papa que en la década de 1560 urbanizó esta zona, todavía medio vacía, y la cerró con nuevas murallas y una puerta, la Porta Angelica, que llevaba su nombre de pila: Giovanni Angelo de' Medici. La puerta se derribó a finales del siglo XIX para dejar paso al tráfico. Del barrio que soñaba aquel papa queda, sobre todo, esta calle.
Imagina este lugar en un año santo de la Edad Media: posadas repletas, vendedores de insignias de plomo con las llaves de San Pedro que los peregrinos cosían al sombrero, cambistas, guías improvisados, pícaros y carteristas. En italiano a aquellos viajeros se les llamaba romei; en castellano, romeros, y de esa misma raíz viene nuestra palabra romería. Durante más de mil años, la fe ha llenado de vida y de negocio este barrio.
Y a pesar de todo, aquí sigue viviendo gente: ropa tendida, persianas verdes, un vecino que charla con otro de ventana a ventana. Es un pueblo pegado al Estado más pequeño del mundo. Ahora baja hacia el sur por las calles del Borgo hasta la gran plaza abierta donde termina la Via della Conciliazione, justo entre los dos brazos de columnas.