Piazza del Quirinale: el palacio de papas, reyes y presidentes
Why is it significant?
Has subido a una plaza amplia y abierta por un lado sobre los tejados de Roma: desde la balaustrada, en un día claro, se ve a lo lejos la cúpula de San Pedro. En el centro, dos gigantes desnudos sujetan a dos caballos encabritados junto a un obelisco y una fuente.
Key Facts
| Place | Piazza del Quirinale: el palacio de papas, reyes y presidentes |
|---|---|
| Address | Piazza del Quirinale, 00187 Roma RM, Italy |
| Geo Coordinates | 41.89930, 12.48650 |
| Part of Walk | Plazas, cúpulas y fuentes: la Roma barroca de Piazza Navona a la Fontana di Trevi |
| Generated | Generated |
Has subido a una plaza amplia y abierta por un lado sobre los tejados de Roma: desde la balaustrada, en un día claro, se ve a lo lejos la cúpula de San Pedro. En el centro, dos gigantes desnudos sujetan a dos caballos encabritados junto a un obelisco y una fuente. Y enfrente se extiende un palacio enorme, con guardias en la puerta.
Es el Palacio del Quirinal. Los papas empezaron a construirlo en 1583, con Gregorio XIII, como residencia de verano: aquí arriba el aire era más sano que en el Vaticano, junto al río y sus fiebres. Acabó siendo su residencia principal durante casi tres siglos, y en él se celebraron varios cónclaves. Cuando Roma pasó a ser la capital de Italia, en 1870, el palacio fue para los reyes de la casa de Saboya, y tras el fin de la monarquía en 1946 se convirtió en la sede de la presidencia de la República.
El palacio vio escenas de novela. En la noche del 5 al 6 de julio de 1809, soldados de Napoleón escalaron sus muros, entraron en las habitaciones del papa Pío VII y se lo llevaron detenido. Pasó años prisionero y no volvió a Roma hasta 1814. Y en noviembre de 1848, en plena revolución, el papa Pío IX huyó de este palacio disfrazado de simple sacerdote, rumbo a Gaeta, en el reino de Nápoles.
Los dos colosos del centro son Cástor y Pólux, los Dioscuros, gemelos de la mitología, estatuas romanas de más de cinco metros que adornaban unas termas de esta misma colina. Durante siglos se creyó que eran obra de Fidias y de Praxíteles, porque así lo decían, sin fundamento, las inscripciones de las bases. El obelisco procede del mausoleo de Augusto y se colocó aquí en 1786, y la gran taza de granito de la fuente sirvió durante siglos de abrevadero para el ganado en el Foro.
Asómate a la balaustrada antes de irte: cúpulas, terrazas, antenas y gaviotas, Roma entera a tus pies. Luego sigue por Via del Quirinale, a lo largo del larguísimo muro del palacio. Pasarás junto a una pequeña joya ovalada de Bernini, Sant'Andrea al Quirinale, y un poco más allá, en el cruce de las cuatro fuentes, te espera la respuesta de Borromini.