Fontana di Trevi: Océano y las monedas

Why is it significant?

Lo oyes antes de verlo: un rugido de agua que crece al doblar la esquina, y de pronto la plaza diminuta se llena con una fachada de palacio convertida en fuente, rocas, caballos encabritados, tritones y, en el centro, un gigante de mármol de pie sobre una concha.

Key Facts

PlaceFontana di Trevi: Océano y las monedas
AddressPiazza di Trevi, 00187 Roma RM, Italy
Geo Coordinates41.90100, 12.48330
Part of WalkPlazas, cúpulas y fuentes: la Roma barroca de Piazza Navona a la Fontana di Trevi
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Lo oyes antes de verlo: un rugido de agua que crece al doblar la esquina, y de pronto la plaza diminuta se llena con una fachada de palacio convertida en fuente, rocas, caballos encabritados, tritones y, en el centro, un gigante de mármol de pie sobre una concha. Es la Fontana di Trevi, y casi no cabe en su propia plaza.

El agua llega por el Acueducto Virgen, inaugurado por Agripa en el año 19 antes de Cristo, y que todavía funciona más de dos mil años después. La leyenda cuenta que fue una muchacha quien mostró a los soldados romanos el manantial, y por eso se llamó Virgo. Busca el relieve de arriba a la derecha: ahí está la joven señalando el agua. El nombre de Trevi, según la explicación más repetida, viene de tre vie, las tres calles que confluían aquí.

La fuente que ves costó décadas de proyectos y concursos. En 1732 el papa Clemente XII eligió el diseño de Nicola Salvi, un arquitecto romano poco conocido, y las obras se arrastraron durante treinta años. Salvi murió en 1751 sin verla terminada, y la completó Giuseppe Pannini en 1762. La figura central es Océano, sobre un carro en forma de concha tirado por dos caballos marinos: uno tranquilo y otro desbocado, el mar en calma y el mar en tempestad.

A la derecha, sobre la balaustrada, hay un gran jarrón de piedra que parece fuera de lugar. Los romanos lo llaman el as de copas, y la historia dice que Salvi lo colocó allí para tapar la vista a un barbero que no paraba de criticar las obras desde su tienda. Y luego está el rito: de espaldas a la fuente, se lanza una moneda con la mano derecha por encima del hombro izquierdo, y eso asegura volver a Roma. Cada año se recoge del fondo más de un millón de euros, que se destina a la caridad.

En 1960, Federico Fellini metió aquí a Anita Ekberg, con un vestido negro, para la escena más famosa de La dolce vita. Hoy bañarse está prohibido y multado, así que confórmate con la moneda. Cuando te despidas del agua, sube por las cuestas que salen de la plaza hacia el sureste: arriba está la colina del Quirinal, una de las más altas de Roma, donde vivían los papas.

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