Via di Tor di Nona: la cárcel junto al Tíber
Why is it significant?
Camina por la Via di Tor di Nona, con el Tíber al otro lado del muro y las casas de colores pegadas unas a otras. Hoy es una de las calles más tranquilas del centro.
Key Facts
| Place | Via di Tor di Nona: la cárcel junto al Tíber |
|---|---|
| Address | Via di Tor di Nona, 00186 Roma RM, Italy |
| Geo Coordinates | 41.90140, 12.46960 |
| Part of Walk | Caravaggio, el pintor maldito de Roma: luces y sombras del Campo Marzio |
| Generated | Generated |
Camina por la Via di Tor di Nona, con el Tíber al otro lado del muro y las casas de colores pegadas unas a otras. Hoy es una de las calles más tranquilas del centro. Pero durante siglos aquí se alzaba una vieja torre medieval convertida en la cárcel más temida de Roma, la de Tor di Nona, y quien entraba no siempre salía.
Muy cerca, río abajo, en la plaza frente al puente de Sant'Angelo, la justicia papal ejecutaba a los condenados delante de todo el mundo. En septiembre de 1599 decapitaron allí a Beatrice Cenci, una joven noble condenada por el asesinato de su padre, un hombre brutal que la había maltratado durante años. Una multitud enorme la consideró una víctima. Hay estudiosos que creen que Caravaggio pudo estar entre el público y que aquella escena le rondaba cuando pintó a Judit cortando la cabeza de Holofernes. No hay prueba, pero las fechas encajan.
Lo que sí está documentado es que Caravaggio conoció esta cárcel por dentro. En 1603 el pintor Giovanni Baglione lo denunció por difamación: por Roma circulaban unos versos obscenos que ridiculizaban a Baglione y su pintura, y él acusó a Caravaggio y a sus amigos de haberlos escrito. Caravaggio acabó encerrado en Tor di Nona y tuvo que declarar ante el juez.
Esa declaración es un tesoro, porque es casi lo único que nos queda de su propia voz. Dice que no sabe nada de los versos, que de los pintores de Roma estima a muy pocos, y da su definición de valentuomo, de hombre de valía: el que sabe pintar bien e imitar bien las cosas naturales. Ahí está todo su programa artístico, dictado a un escribano en una celda. Salió al cabo de unas semanas gracias a la intercesión del embajador de Francia.
La torre ya no existe. Más tarde la cárcel cerró y en su lugar se levantó un teatro, el Tordinona, que en 1671 se convirtió en el primer teatro público de ópera de Roma, con el apoyo de la reina Cristina de Suecia. De la prisión al escenario: muy romano. Ahora deja el río a tu espalda y entra de nuevo en el laberinto, hacia la Via della Pallacorda. Lo que pasó allí una tarde de mayo de 1606 cambió la vida de Caravaggio para siempre.