Palacio Sforza Cesarini: la casa romana de Rodrigo Borgia
Why is it significant?
Párate ante este palacio grande y algo severo, con su fachada del siglo XIX hacia el Corso Vittorio Emanuele. Parece uno más de los muchos palacios nobles de Roma.
Key Facts
| Place | Palacio Sforza Cesarini: la casa romana de Rodrigo Borgia |
|---|---|
| Address | Corso Vittorio Emanuele II, 00186 Roma RM, Italy |
| Geo Coordinates | 41.89810, 12.46880 |
| Part of Walk | La Roma española: de la plaza de España a los Borgia |
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Párate ante este palacio grande y algo severo, con su fachada del siglo XIX hacia el Corso Vittorio Emanuele. Parece uno más de los muchos palacios nobles de Roma. Pero rodéalo hacia la Via dei Banchi Vecchi y los muros cambian de época: allí asoma el edificio del siglo XV que construyó un joven cardenal de Xàtiva llamado Rodrigo de Borja.
Rodrigo era sobrino de Alfonso de Borja, el primer papa valenciano, Calixto III. Su tío lo hizo cardenal con veinticinco años, y en 1457 lo nombró vicecanciller de la Iglesia, el cargo más lucrativo de la curia. Rodrigo lo conservó durante treinta y cinco años y se construyó aquí su residencia, que los romanos llamarían la Cancillería Vieja. Los visitantes hablaban de salones forrados de tapices, alfombras y vajillas de plata, una casa más lujosa que la de muchos reyes.
Aquí vivió como cardenal, y no precisamente como un monje. Con Vannozza Cattanei, una romana que regentaba posadas en el barrio, tuvo cuatro hijos que la historia no ha olvidado: César, Juan, Lucrecia y Jofré. En familia, los Borja se escribían en valenciano, y en Roma los llamaban, con desprecio, los catalanes, como a todos los que venían de la Corona de Aragón.
En agosto de 1492, el mismo mes en que Colón zarpaba de Palos, Rodrigo fue elegido papa con el nombre de Alejandro VI. Aquel cónclave fue de los más turbios de la historia, y las malas lenguas romanas contaron que varias mulas cargadas de plata salieron de este palacio hacia la casa del cardenal Ascanio Sforza, su gran rival convertido en aliado. Lo que sí es seguro es que Ascanio recibió la vicecancillería y este mismo palacio. Por eso hoy lleva el apellido Sforza.
Y otra coincidencia de vértigo: al año siguiente, en 1493, aquel papa valenciano repartió con sus bulas las tierras recién descubiertas entre Castilla y Portugal. El hombre que trazó una raya sobre el océano había vivido durante décadas entre estas paredes. Ahora toma la Via dei Banchi Vecchi, la calle de los antiguos banqueros, y baja por las callejuelas hacia el río hasta la Via di Monserrato: allí te espera Alejandro VI en persona.