Castel Sant'Angelo: la tumba de Adriano
Why is it significant?
Tienes delante un cilindro de piedra de unos sesenta y cuatro metros de diámetro, rodeado de murallas, troneras y ventanucos, y arriba del todo un ángel de bronce que envaina su espada. Parece una fortaleza, y lo fue durante siglos... pero nació como una tumba.
Key Facts
| Place | Castel Sant'Angelo: la tumba de Adriano |
|---|---|
| Address | Lungotevere Castello 50, 00193 Roma RM, Italy |
| Geo Coordinates | 41.90280, 12.46550 |
| Part of Walk | El Vaticano y el Borgo de los peregrinos: de Sant'Angelo a San Pedro en Roma |
| Generated | Generated |
Tienes delante un cilindro de piedra de unos sesenta y cuatro metros de diámetro, rodeado de murallas, troneras y ventanucos, y arriba del todo un ángel de bronce que envaina su espada. Parece una fortaleza, y lo fue durante siglos... pero nació como una tumba.
Es el mausoleo de Adriano, el emperador viajero, el que levantó un muro de costa a costa en Britania. Su familia procedía de Itálica, la ciudad romana junto a la actual Sevilla, igual que la de su predecesor Trajano. La principal fuente antigua dice que nació en Roma, pero muchos historiadores sospechan que vino al mundo en Hispania. Mandó construir este sepulcro hacia el año 130, y su sucesor lo terminó en el 139, un año después de su muerte. Por fuera estaba revestido de mármol blanco y coronado de estatuas.
Unos muros tan gruesos eran demasiado tentadores. A finales de la Antigüedad la tumba quedó integrada en las murallas de la ciudad, y desde entonces fue fortaleza, cárcel y refugio de los papas. En el año 590 Roma sufría una peste terrible. El papa Gregorio Magno encabezaba una procesión de penitencia cuando, según la tradición, vio sobre el mausoleo al arcángel Miguel guardando su espada: la epidemia había terminado. De ahí el nombre, castillo del Santo Ángel, y de ahí la estatua de bronce de la cima, colocada en 1753.
Entre estos muros estuvo preso Benvenuto Cellini, el orfebre florentino, que en 1538 se fugó descolgándose con sábanas anudadas y se rompió una pierna en la caída. Y aquí termina una de las óperas más célebres del mundo: en Tosca, de Puccini, estrenada en Roma en 1900, la protagonista descubre que el fusilamiento de su amado no era una farsa y se lanza al vacío desde lo alto de estas murallas. Media Roma ha salido del teatro tarareando ese final.
Pero el secreto mejor guardado del castillo está fuera: un muro largo de ladrillo que sale de la fortaleza hacia el oeste y se pierde entre las casas, camino del Vaticano. Sobre él corre el pasadizo por el que huyeron los papas. Antes de seguirlo, rodea el castillo y baja hacia el río, hasta Borgo Santo Spirito: allí te espera una historia de niños abandonados.