Basílica de San Pedro: la Piedad y la cúpula
Why is it significant?
Frente a ti se levanta la fachada de la iglesia más grande de la cristiandad: unos ciento quince metros de ancho y, en lo alto, trece estatuas gigantes, Cristo, Juan Bautista y once apóstoles. Detrás, la cúpula parece retroceder, medio escondida.
Key Facts
| Place | Basílica de San Pedro: la Piedad y la cúpula |
|---|---|
| Address | Piazza San Pietro, 00120 Città del Vaticano |
| Geo Coordinates | 41.90220, 12.45370 |
| Part of Walk | El Vaticano y el Borgo de los peregrinos: de Sant'Angelo a San Pedro en Roma |
| Generated | Generated |
Frente a ti se levanta la fachada de la iglesia más grande de la cristiandad: unos ciento quince metros de ancho y, en lo alto, trece estatuas gigantes, Cristo, Juan Bautista y once apóstoles. Detrás, la cúpula parece retroceder, medio escondida. Es un efecto de la perspectiva: la fachada, ancha y alta, le roba protagonismo desde aquí.
Debajo de todo hay una tumba. Según la tradición, junto al circo de Nerón fue enterrado Pedro, y en el siglo IV el emperador Constantino levantó sobre ella una gran basílica. Aquella iglesia aguantó más de mil años, hasta que en 1506 el papa Julio II tomó una decisión que escandalizó a muchos: derribarla y empezar otra. Las obras duraron ciento veinte años y pasaron por las manos de Bramante, Rafael, Miguel Ángel, Maderno y Bernini.
Semejante obra costó una fortuna, y una de las formas de pagarla fue la venta de indulgencias. En Alemania, un fraile llamado Martín Lutero se indignó, y en 1517 escribió sus noventa y cinco tesis. De algún modo, esta basílica contribuyó a partir en dos la cristiandad occidental. Miguel Ángel se hizo cargo de la obra con más de setenta años y diseñó la cúpula, pero no la vio terminada: Giacomo della Porta la cerró en 1590. La cruz de la cima está a unos ciento treinta y seis metros del suelo.
Al entrar, a la derecha, en la primera capilla, está la Piedad. Miguel Ángel la esculpió con poco más de veinte años. Cuentan que, al oír a unos visitantes atribuirla a otro escultor, volvió de noche y grabó su nombre en la cinta que cruza el pecho de la Virgen. Es la única obra que firmó. En 1972 un hombre la atacó con un martillo, y desde entonces la ves detrás de un cristal.
Cerca de la entrada, en el suelo de la nave, un gran disco de pórfido rojo recuerda, según la tradición, el lugar donde Carlomagno fue coronado emperador la Navidad del año 800, todavía en la basílica antigua. Al salir, con la fachada a tu espalda, cruza la plaza hacia la izquierda, atraviesa la columnata norte y sal a Via di Porta Angelica: allí, junto a una verja, te esperan unos soldados muy especiales.