Columna de la Inmaculada: la Virgen que coronan los bomberos

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Ponte al pie de esta columna altísima de mármol veteado, en la pequeña piazza Mignanelli, y sigue con la vista hasta arriba del todo: allí, una Virgen de bronce pisa una serpiente y extiende los brazos sobre Roma. A unos pasos tienes el palacio de la embajada de España ante la Santa Sede.

Key Facts

PlaceColumna de la Inmaculada: la Virgen que coronan los bomberos
AddressPiazza Mignanelli, 00187 Roma RM, Italy
Geo Coordinates41.90500, 12.48300
Part of WalkLa Roma española: de la plaza de España a los Borgia
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Ponte al pie de esta columna altísima de mármol veteado, en la pequeña piazza Mignanelli, y sigue con la vista hasta arriba del todo: allí, una Virgen de bronce pisa una serpiente y extiende los brazos sobre Roma. A unos pasos tienes el palacio de la embajada de España ante la Santa Sede. Y esta columna, aunque parezca puramente romana, tiene mucho de española.

El 8 de diciembre de 1854, el papa Pío IX proclamó el dogma de la Inmaculada Concepción: la Virgen concebida sin pecado original. Para celebrarlo se levantó este monumento, inaugurado tres años después, en 1857. ¿Y por qué precisamente aquí? Porque pocas monarquías habían defendido esa idea con tanta pasión como la española. Universidades, cofradías y reyes de España llevaban siglos jurando defenderla, y desde 1760 la Inmaculada es patrona de España. Colocarla junto a la embajada tenía todo el sentido.

La columna en sí es muchísimo más vieja que el dogma. Es un fuste antiguo de mármol cipolino, el mármol cebolla, llamado así por sus vetas verdosas en capas, que apareció en 1777 bajo un convento del Campo de Marte. Pasó décadas tumbado esperando destino. A sus pies hay cuatro profetas de mármol: Moisés, David, Isaías y Ezequiel. Y levantarla no fue sencillo... según la tradición, hicieron falta unos doscientos veinte bomberos de Roma tirando de cuerdas y cabrestantes.

De ahí nace una de las costumbres más bonitas de la ciudad. Cada 8 de diciembre, desde 1923, una escalera de los bomberos sube hasta la estatua y un bombero cuelga una corona de flores del brazo de la Virgen. Después llega el papa, reza aquí delante, y los romanos llenan la base de ramos. Si pasas por aquí esos días, verás la columna literalmente sepultada en flores.

Fíjate también en el gran palacio que cierra la plaza por el sur: es el de Propaganda Fide, desde donde la Iglesia organizaba sus misiones por todo el mundo, incluida la América española. Su fachada principal es de Bernini, y la lateral, de Borromini... los dos genios rivales, pegados en el mismo edificio. Ahora camina unos pasos hacia la escalinata y la fuente con forma de barca: el corazón de la plaza de España.

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