Palatino: el palacio de Domiciano y la cuna de Rómulo
Why is it significant?
Llegas a lo alto del Palatino y te rodean muros de ladrillo gigantescos, restos de salas cuyas bóvedas subían a alturas de vértigo. Estás pisando el palacio de Domiciano, la Domus Flavia. Desde los bordes de la colina ves, por un lado, el Foro, y por el otro el inmenso valle del Circo Máximo.
Key Facts
| Place | Palatino: el palacio de Domiciano y la cuna de Rómulo |
|---|---|
| Address | Via di San Gregorio 30, 00184 Roma RM, Italy |
| Geo Coordinates | 41.88810, 12.48660 |
| Part of Walk | La Roma de los césares: Coliseo, Foro Romano y Palatino |
| Generated | Generated |
Llegas a lo alto del Palatino y te rodean muros de ladrillo gigantescos, restos de salas cuyas bóvedas subían a alturas de vértigo. Estás pisando el palacio de Domiciano, la Domus Flavia. Desde los bordes de la colina ves, por un lado, el Foro, y por el otro el inmenso valle del Circo Máximo. Durante siglos, este fue el centro del poder del mundo conocido.
Una palabra antes que nada: palacio. Viene de aquí, de Palatium, el nombre latino de esta colina. Los emperadores vivieron tanto tiempo en el Palatino que su nombre acabó designando cualquier residencia real, en español, en italiano o en inglés. Domiciano encargó este complejo a su arquitecto Rabirio y lo inauguró hacia el año 92: salones de audiencia, comedores con fuentes, jardines y hasta un estadio privado.
Domiciano vivía obsesionado con las conspiraciones. Suetonio cuenta que mandó revestir las paredes de sus pórticos con una piedra brillante y pulida, la fengita, para ver reflejado a quien se le acercara por la espalda. No le sirvió de nada: en el año 96 lo apuñalaron en su propio palacio. El Senado eligió entonces al anciano Nerva, y Nerva adoptó como sucesor a un general nacido en Hispania: Trajano. Así empezó el siglo más próspero del Imperio.
Pero el Palatino era sagrado mucho antes de los palacios. La leyenda dice que la loba amamantó a Rómulo y Remo en una cueva al pie de esta colina, el Lupercal, y que Rómulo fundó aquí la ciudad el 21 de abril del año 753 antes de Cristo. Lo asombroso es que los arqueólogos han encontrado en la esquina suroeste las huellas de cabañas de la Edad del Hierro, de aquella misma época. Y los romanos del Imperio conservaban allí una choza que llamaban la casa de Rómulo, y la reconstruían cada vez que se estropeaba.
Muy cerca de esas cabañas, Augusto eligió vivir en una casa relativamente modesta, comunicada con el templo de Apolo. Quería parecer un ciudadano más, y sin embargo fue él quien empezó la costumbre de que el emperador habitara el Palatino. Ahora busca el camino que baja hacia el Foro entre los jardines de los Farnesio, y desciende hasta un pequeño templo redondo.