U Pinkasů: la cerveza dorada llega a Praga
Why is it significant?
Estás en una placita tranquila, a la sombra de la iglesia de Nuestra Señora de las Nieves, y en la esquina ves una taberna con el nombre U Pinkasů pintado sobre la puerta. Parece modesta. Pero según su propia historia, aquí empezó una revolución.
Key Facts
| Place | U Pinkasů: la cerveza dorada llega a Praga |
|---|---|
| Address | Jungmannovo nám. 16/15, 110 00 Praha 1, Czechia |
| Geo Coordinates | 50.08310, 14.42370 |
| Part of Walk | Praga en un vaso y un plato: cerveza, tabernas y cocina checa |
| Generated | Generated |
Estás en una placita tranquila, a la sombra de la iglesia de Nuestra Señora de las Nieves, y en la esquina ves una taberna con el nombre U Pinkasů pintado sobre la puerta. Parece modesta. Pero según su propia historia, aquí empezó una revolución.
Para entenderla hay que viajar a Plzeň, unos noventa kilómetros al oeste. En 1838 la cerveza de la ciudad era tan mala que sus vecinos vaciaron treinta y seis barriles delante del ayuntamiento, en señal de protesta. Los ciudadanos con derecho a fabricar cerveza decidieron unirse y construir una fábrica nueva, y contrataron a un maestro cervecero bávaro, Josef Groll.
En octubre de 1842 Groll hizo algo nuevo. Usó el agua muy blanda de Plzeň, una malta clara y el lúpulo aromático de la región de Žatec, y fermentó en frío, al estilo bávaro. El resultado fue una cerveza transparente, dorada, con espuma blanca y un amargor limpio. Se sirvió por primera vez en noviembre de ese año, y el mundo nunca volvió a ser el mismo: hoy la mayor parte de la cerveza que se bebe en el planeta es, de algún modo, hija de aquella.
Y aquí entra Jakub Pinkas, un sastre que, según cuenta la casa, en 1843 empezó a traer barriles de Plzeň en carro y a servirlos a sus clientes. La taberna presume de haber sido la primera de Praga en tirar la cerveza de Plzeň, y desde entonces no ha dejado de hacerlo. Por aquí pasaron políticos, escritores y generaciones de vecinos que venían a por su jarra antes de cenar.
Antes de seguir, asómate al jardín de los franciscanos, a pocos pasos: un oasis de rosales escondido entre fachadas. Luego sal a la calle 28. října, cruza hacia la calle Na Můstku y síguela hacia el norte hasta la calle Havelská, donde los puestos de un mercado de ochocientos años te esperan junto a los soportales.