El balcón de Melantrich y el Hotel Evropa
Why is it significant?
De espaldas al Hotel Evropa, mira la fachada de enfrente, el número 36, y busca un balcón alargado en el primer piso. Parece de lo más corriente. Pero si en noviembre de 1989 hubieras estado aquí, habrías tenido delante a varios cientos de miles de personas mirando hacia ese balcón.
Key Facts
| Place | El balcón de Melantrich y el Hotel Evropa |
|---|---|
| Address | Václavské nám. 825/25, 110 00 Praha 1, Czechia |
| Geo Coordinates | 50.08210, 14.42720 |
| Part of Walk | Praga en libertad: la plaza de Wenceslao y la Revolución de Terciopelo |
| Generated | Generated |
De espaldas al Hotel Evropa, mira la fachada de enfrente, el número 36, y busca un balcón alargado en el primer piso. Parece de lo más corriente. Pero si en noviembre de 1989 hubieras estado aquí, habrías tenido delante a varios cientos de miles de personas mirando hacia ese balcón.
El edificio era la sede de Melantrich, la editorial del diario Svobodné slovo, que pertenecía a uno de los pequeños partidos tolerados por el régimen. Cuando estallaron las protestas, la redacción se puso del lado de la calle y abrió su balcón a la oposición. Desde el 21 de noviembre, Václav Havel habló desde aquí a una plaza llena de punta a punta. La cantante Marta Kubišová, prohibida durante veinte años, volvió a cantar en público su Oración por Marta, y muchos en la plaza lloraron.
El 24 de noviembre apareció en este balcón Alexander Dubček, el rostro de la Primavera de Praga, que llevaba dos décadas apartado del poder, relegado a un modesto empleo en la administración forestal de Eslovaquia. Esa misma noche dimitió toda la cúpula del Partido Comunista. La gente agitaba las llaves en el aire: el tintineo de cientos de miles de llaveros quería decir algo así como se acabó, es hora de irse a casa.
Ahora date la vuelta: el edificio amarillo con dorados y mosaicos que tienes detrás es el Hotel Evropa, una joya del modernismo praguense de principios del siglo XX. Sus huéspedes de noviembre de 1989 vieron la historia desde las ventanas, con el balcón justo enfrente. En los últimos años ha pasado por una larga restauración, y su fachada sigue siendo una de las más fotografiadas de Praga.
Recuerda que todo aquello fue posible porque nadie disparó. El 27 de noviembre, una huelga general de dos horas paralizó el país entero, y el régimen comprendió que estaba solo. Ahora baja hasta el final de la plaza y gira a la izquierda hacia la plaza Jungmannovo náměstí, donde te espera un palacio de aire italiano.