Basílica del Sacré-Cœur: El Voto Blanco en la Cumbre

Why is it significant?

Mira hacia arriba ante esta colosal fachada de piedra nívea que parece flotar sobre las terrazas de París como un espejismo bizantino.

Key Facts

PlaceBasílica del Sacré-Cœur: El Voto Blanco en la Cumbre
Address35 Rue du Chevalier de la Barre, 75018 Paris
Geo Coordinates48.88670, 2.34310
Part of WalkSecretos Bohemios de Montmartre: Pintores, Cabarets y Molinos
GeneratedGenerated

Open the walk

Mira hacia arriba ante esta colosal fachada de piedra nívea que parece flotar sobre las terrazas de París como un espejismo bizantino. La Basílica del Sagrado Corazón comenzó a construirse en mil ochocientos setenta y cinco como un voto de penitencia nacional, tras la aplastante derrota francesa frente a Prusia y los sangrientos disturbios de la Comuna. El arquitecto Paul Abadie diseñó un templo que rompiera deliberadamente con el estilo gótico de Notre Dame, buscando una presencia oriental y monumental.

¿Te has preguntado alguna vez por qué sus cúpulas se mantienen tan deslumbrantemente blancas a pesar del humo y la lluvia de la gran metrópoli? El secreto reside en la cantera: toda la basílica se edificó con piedra travertina procedente de Château-Landon. Cuando el agua de lluvia moja esta roca caliza, el sulfato disuelto reacciona y desprende una fina capa de polvo blanco, haciendo que el edificio se limpie solo con cada tormenta.

Para sostener sus miles de toneladas sobre una colina horadada por siglos de minas de yeso, los ingenieros tuvieron que hundir ochenta y tres pozos subterráneos de más de treinta metros de profundidad, construyendo una auténtica catedral subterránea de pilares invisibles. En el interior de su campanario cuelga La Savoyarde, una de las campanas más pesadas del mundo, fundida en mil ochocientos noventa y cinco con casi diecinueve toneladas de bronce puro.

Al pie de su escalinata, donde millones de personas contemplan la Torre Eiffel en la distancia, yace sepultada la sangre de los mártires cristianos del siglo tercero y de los últimos defensores obreros de la colina, fundiendo en un solo monumento el dolor militar y el misticismo de Francia.

Nearby stories