Mercado de las flores Reina Isabel II
Why is it significant?
Respira hondo: huele a tierra mojada, a hojas recién regadas y, según la estación, a jazmín o a lavanda. Estás entre los pabellones de hierro verde y cristal del mercado de las flores, uno de los últimos mercados de plantas al aire libre que le quedan al centro de París.
Key Facts
| Place | Mercado de las flores Reina Isabel II |
|---|---|
| Address | Place Louis Lépine, 75004 Paris, France |
| Geo Coordinates | 48.85550, 2.34770 |
| Part of Walk | Notre-Dame y las dos islas: el corazón medieval de París |
| Generated | Generated |
Respira hondo: huele a tierra mojada, a hojas recién regadas y, según la estación, a jazmín o a lavanda. Estás entre los pabellones de hierro verde y cristal del mercado de las flores, uno de los últimos mercados de plantas al aire libre que le quedan al centro de París.
Hay flores en este rincón de la isla desde principios del siglo diecinueve, en tiempos de Napoleón, y los pabellones de hierro que ves llegaron hacia 1900. Durante generaciones, los parisinos vinieron aquí a buscar el geranio del balcón, el ramo del domingo o el limonero que luego nunca cabía en el piso. Y durante mucho tiempo, los domingos, entre las macetas se vendían también pájaros en jaulas, y la plaza se llenaba de trinos.
Su nombre oficial te va a sorprender: mercado de las flores Reina Isabel II. En 2014, durante la visita de la soberana británica por el aniversario del desembarco de Normandía, la ciudad le dedicó el mercado, y ella lo recorrió entre los puestos. Una reina inglesa en el corazón de la isla donde los reyes de Francia tuvieron su primer palacio... los parisinos todavía sonríen al leer el cartel.
Mira ahora lo que rodea a las flores: edificios severos, enormes, de piedra gris. Al sur se alza la prefectura de policía. La plaza lleva el nombre de Louis Lépine, un prefecto de policía que en 1901 creó un concurso de inventores que todavía hoy lleva su nombre. Y un poco más allá, en el número 36 del muelle de los Orfebres, tuvo su sede durante más de un siglo la policía judicial, la misma donde Georges Simenon sentó a su comisario Maigret.
Al este, el gran edificio con patio es el Hôtel-Dieu, el hospital más antiguo de París. La tradición dice que lo fundó un obispo en el siglo séptimo, a la sombra de la catedral, para acoger a pobres, peregrinos y enfermos, y desde entonces nunca ha dejado de curar en esta isla. En la Edad Media, cuando faltaba sitio, se llegaba a acostar a varios enfermos en una misma cama. Sal del mercado hacia el lado de la catedral: dos minutos más y estarás en la gran explanada frente a Notre-Dame.