El Parvis y la cripta arqueológica: Lutecia bajo tus pies
Why is it significant?
Detente al borde de esta gran explanada de piedra clara y, por un momento, olvida la catedral y mira el suelo. Verás líneas de losas de otro tono que dibujan rectángulos y pasillos sin sentido aparente.
Key Facts
| Place | El Parvis y la cripta arqueológica: Lutecia bajo tus pies |
|---|---|
| Address | 7 Parvis Notre-Dame - Place Jean-Paul II, 75004 Paris, France |
| Geo Coordinates | 48.85370, 2.34700 |
| Part of Walk | Notre-Dame y las dos islas: el corazón medieval de París |
| Generated | Generated |
Detente al borde de esta gran explanada de piedra clara y, por un momento, olvida la catedral y mira el suelo. Verás líneas de losas de otro tono que dibujan rectángulos y pasillos sin sentido aparente. Son fantasmas: el trazado de calles, casas e iglesias que se alzaban aquí hasta el siglo diecinueve.
En la Edad Media, frente a Notre-Dame no había una gran plaza, sino un atrio pequeño rodeado de un laberinto de callejas, tabernas, capillas y un hospicio para niños abandonados. La fachada aparecía de golpe, al final de una calle estrecha, y el efecto debía de ser sobrecogedor. Fue Haussmann quien lo arrasó todo y multiplicó varias veces el tamaño del atrio, dejando este vacío inmenso que hoy nos parece eterno.
Lo que el prefecto no imaginaba es lo que quedaba debajo. En los años sesenta del siglo veinte se proyectó aquí un aparcamiento subterráneo, y al excavar apareció la historia de París apilada como las capas de un pastel. El aparcamiento se abandonó, y en 1980 abrió la cripta arqueológica, cuya entrada tienes en el extremo de la explanada más alejado de la catedral.
Allí abajo, en penumbra, caminas entre los restos de un muelle del puerto de Lutecia, donde atracaban las barcazas de los comerciantes del Sena, unas termas galorromanas, la muralla que los romanos levantaron en los últimos siglos del Imperio, cuando el miedo a las invasiones los obligó a encerrarse en la isla, y los sótanos de las casas medievales que derribó Haussmann. Y un detalle que sorprende: la isla era entonces más pequeña y más baja. Siglos de rellenos la han ido ensanchando y elevando.
En 2006 la explanada recibió un nombre nuevo, plaza de Juan Pablo II, aunque casi todo el mundo la sigue llamando el Parvis. Y esconde otro secreto, este diminuto, muy cerca de la puerta central de la catedral: una estrella de bronce encastrada en el suelo. Camina hacia la fachada y búscala con la mirada baja.