Piazza Vetra: la peste de 1630 y los untori
Why is it significant?
Detrás del ábside de San Lorenzo se abre una gran explanada verde, con bancos, paseantes y perros, y al fondo, la silueta de otra basílica. Es la Vetra, hoy parte del Parque de las Basílicas. Un lugar tranquilo... con una de las historias más negras de Milán.
Key Facts
| Place | Piazza Vetra: la peste de 1630 y los untori |
|---|---|
| Address | Piazza della Vetra, 20123 Milano MI, Italy |
| Geo Coordinates | 45.45870, 9.18280 |
| Part of Walk | Milán romana y medieval: de Sant'Ambrogio a San Lorenzo y los Reyes Magos |
| Generated | Generated |
Detrás del ábside de San Lorenzo se abre una gran explanada verde, con bancos, paseantes y perros, y al fondo, la silueta de otra basílica. Es la Vetra, hoy parte del Parque de las Basílicas. Un lugar tranquilo... con una de las historias más negras de Milán.
Durante siglos, aquí se ejecutaba a los condenados. Por esta zona corría también un canal donde trabajaban curtidores y lavanderas, y las casas eran pobres y apiñadas. En 1630, cuando Milán era española, llegó la peste, traída según se dijo por los soldados que bajaban de los Alpes. En pocos meses murieron decenas de miles de personas, quizá cerca de la mitad de los habitantes.
Y el miedo buscó culpables. Corrió el rumor de que unos untori, unos untadores, embadurnaban puertas y paredes con ungüentos que contagiaban la peste. Una mañana de junio, una vecina vio a un comisario de sanidad, Guglielmo Piazza, rozar con los dedos las paredes de una calle de esta zona. Lo detuvieron, lo torturaron y, para salvarse, acusó a un barbero, Gian Giacomo Mora, de fabricar el ungüento.
Bajo tortura, los dos confesaron lo que sus jueces querían oír, y fueron ejecutados de forma atroz ese mismo verano. La casa del barbero, muy cerca de aquí, en la esquina con Corso di Porta Ticinese, fue derribada, y en su solar se levantó una Colonna Infame, una columna de la infamia, para que nadie olvidara el supuesto crimen. Estuvo en pie hasta 1778.
Fue Manzoni quien dio la vuelta a la historia: en la Historia de la columna infame, publicada con la edición definitiva de Los novios, demostró que los culpables eran los jueces y la tortura, no aquellos dos hombres. Hoy una calle cercana lleva el nombre del barbero Mora, como una reparación tardía. Ahora cruza el parque hacia el sur, pasando junto a los restos de las viejas murallas medievales, hasta la basílica de los Reyes Magos.