Piazza San Sepolcro: el foro de Mediolanum
Why is it significant?
Llegas a una plaza pequeña y silenciosa, encajada entre palacios, con una iglesia de ladrillo de fachada neorrománica y dos campanarios.
Key Facts
| Place | Piazza San Sepolcro: el foro de Mediolanum |
|---|---|
| Address | Piazza San Sepolcro, 20123 Milano MI, Italy |
| Geo Coordinates | 45.46280, 9.18540 |
| Part of Walk | Milán romana y medieval: de Sant'Ambrogio a San Lorenzo y los Reyes Magos |
| Generated | Generated |
Llegas a una plaza pequeña y silenciosa, encajada entre palacios, con una iglesia de ladrillo de fachada neorrománica y dos campanarios. Cuesta creerlo, pero estás en el corazón de la Milán romana: aquí se extendía el foro de Mediolanum, la plaza pública donde se cruzaban las dos calles principales de la ciudad.
En el foro estaban los templos, los tribunales, los comercios y la vida política. La iglesia que tienes delante se fundó en 1030 con otro nombre, y tras la primera cruzada se dedicó al Santo Sepulcro de Jerusalén, el gran sueño de los cruzados. Bajo ella hay una cripta románica, y se cree que parte del suelo de aquella zona conserva las losas de piedra del antiguo foro. Debajo de los adoquines que pisas, la ciudad romana sigue entera.
Pegada a la plaza está la Biblioteca Ambrosiana, fundada por el cardenal Federico Borromeo y abierta en 1609, en pleno dominio español, como una de las primeras bibliotecas públicas de Europa. Hoy guarda tesoros como el Códice Atlántico de Leonardo y la Canasta de frutas de Caravaggio. Y Federico Borromeo es también un personaje de Los novios de Manzoni: el arzobispo bondadoso que convierte al temible Innominado y que no abandona la ciudad durante la peste.
Esta plaza guarda también una memoria incómoda. El 23 de marzo de 1919, en una sala de uno de estos edificios, Benito Mussolini fundó los Fasci di combattimento, el movimiento del que nacería el fascismo. Unos pocos cientos de hombres en una reunión que entonces casi nadie tomó en serio. Veinte años después, Italia estaba en guerra.
Así es Milán: en una sola plaza, el foro de los romanos, una iglesia de cruzados, la biblioteca de un cardenal de la época española y el inicio de una dictadura. Ahora sal hacia el sur por las calles estrechas hasta Via Torino y sigue hasta el Carrobbio, el viejo cruce de caminos donde se abría la puerta de la ciudad romana hacia Pavía.