Basílica de San Lorenzo y la capilla de Sant'Aquilino
Why is it significant?
Mira esta mole de piedra y ladrillo, con su gran cúpula octogonal y sus cuatro torres en las esquinas: no se parece a ninguna otra iglesia de Milán. No es una nave larga, sino un enorme espacio central, como un gran salón redondo bajo una cúpula.
Key Facts
| Place | Basílica de San Lorenzo y la capilla de Sant'Aquilino |
|---|---|
| Address | Corso di Porta Ticinese 35, 20123 Milano MI, Italy |
| Geo Coordinates | 45.45780, 9.18200 |
| Part of Walk | Milán romana y medieval: de Sant'Ambrogio a San Lorenzo y los Reyes Magos |
| Generated | Generated |
Mira esta mole de piedra y ladrillo, con su gran cúpula octogonal y sus cuatro torres en las esquinas: no se parece a ninguna otra iglesia de Milán. No es una nave larga, sino un enorme espacio central, como un gran salón redondo bajo una cúpula. Es San Lorenzo Maggiore, y lleva aquí desde finales del siglo IV.
Nadie sabe con certeza quién la mandó construir. Por su tamaño y su lujo, muchos historiadores piensan en la corte imperial, que entonces residía en Milán: quizá una iglesia palatina, ligada al palacio que viste en Via Brisa. Lo que sí sabemos es que fue una de las construcciones más audaces de su tiempo, un modelo que resuena en iglesias de planta central de todo el Mediterráneo.
Su cúpula, en cambio, no tuvo tanta suerte. Se hundió en 1573, en pleno dominio español, y se reconstruyó en las décadas siguientes según el proyecto del arquitecto Martino Bassi. Por eso, si entras, verás un interior de proporciones antiguas vestido con formas del Renacimiento tardío. Una iglesia romana con ropa del siglo XVI.
Ahora busca, en el lado sur, la capilla de Sant'Aquilino. Es un edificio octogonal de la misma época, probablemente un mausoleo imperial; una tradición, sin pruebas, lo atribuye a Gala Placidia. En sus nichos sobreviven mosaicos paleocristianos: Cristo joven, sin barba, sentado entre los apóstoles como un maestro de filosofía, y restos de un carro de fuego que sube al cielo. Son de los mosaicos más antiguos de Milán.
Y el detalle que casi nadie ve: bajo la capilla, en los cimientos, se ven grandes bloques de piedra reutilizados, que según los arqueólogos proceden del anfiteatro romano. La ciudad de los gladiadores, convertida en base de una capilla cristiana. Ahora rodea la basílica por detrás, por el lado del ábside, hasta la plaza abierta y el parque: es la Vetra, y allí la historia se vuelve oscura.