Plaza del Marqués de Salamanca: la cuadrícula del ensanche
Why is it significant?
En el centro de esta plaza, rodeada de edificios señoriales, te observa desde su pedestal un caballero de bronce, con levita y gesto satisfecho. Es José de Salamanca, el marqués, el mismo del palacio de Recoletos, colocado justo en mitad del barrio que soñó.
Key Facts
| Place | Plaza del Marqués de Salamanca: la cuadrícula del ensanche |
|---|---|
| Address | Plaza del Marqués de Salamanca, 28006 Madrid, Spain |
| Geo Coordinates | 40.43010, -3.68020 |
| Part of Walk | Madrid señorial: el barrio de Salamanca y la Castellana, de la Puerta de Alcalá al Museo Lázaro Galdiano |
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En el centro de esta plaza, rodeada de edificios señoriales, te observa desde su pedestal un caballero de bronce, con levita y gesto satisfecho. Es José de Salamanca, el marqués, el mismo del palacio de Recoletos, colocado justo en mitad del barrio que soñó.
La estatua es obra de Jerónimo Suñol, el mismo escultor del Colón que acabas de dejar atrás, y se inauguró a comienzos del siglo XX, cuando el barrio por fin empezaba a parecerse a lo que Salamanca había imaginado. Él no llegó a verlo: llevaba casi veinte años muerto. Es el destino de muchos visionarios urbanos, que levantan ciudades para otros.
Mira el trazado de las calles: rectas, anchas, cruzándose en ángulo recto, con manzanas casi cuadradas. Es el plan del ingeniero Carlos María de Castro, aprobado en 1860 para el ensanche de Madrid. Salamanca fue quien más apostó por él: compró terrenos y levantó casas con comodidades que el viejo Madrid apenas conocía. El problema era la distancia, y precisamente para unir este barrio con la Puerta del Sol se inauguró en 1871 el primer tranvía de Madrid, tirado por mulas.
Los nombres de las calles también cuentan una historia. Serrano recuerda al general Francisco Serrano, protagonista de la revolución de 1868; Velázquez y Goya, a los pintores; Lagasca, a un botánico; Núñez de Balboa, al descubridor del océano Pacífico. Es como si el barrio hubiera querido presentarse en sociedad con un árbol genealógico de lujo, mezclando políticos, artistas, sabios y exploradores. Y el propio Salamanca, claro, en el lugar de honor.
La paradoja final es deliciosa: uno de los barrios más caros de España lleva el nombre de un hombre que murió arruinado. Ahora camina hacia el noroeste hasta la calle de Juan Bravo. En la esquina con Lagasca verás un palacete rodeado de jardín, con una bandera en la fachada que no es la española.