Real Academia de San Fernando y Casino de Madrid: dos palacios en Alcalá
Why is it significant?
Detente ante este palacio sobrio, casi severo, de ventanas ordenadas y piedra gris, y fíjate en su planta baja: unos bloques de piedra rugosa que parecen demasiado salvajes para el resto de la fachada. No es un descuido. Es la cicatriz de una operación estética del siglo XVIII.
Key Facts
| Place | Real Academia de San Fernando y Casino de Madrid: dos palacios en Alcalá |
|---|---|
| Address | Calle de Alcalá 13, 28014 Madrid, Spain |
| Geo Coordinates | 40.41780, -3.70070 |
| Part of Walk | La Gran Vía de Madrid: cien años de cúpulas, cines y rascacielos |
| Generated | Generated |
Detente ante este palacio sobrio, casi severo, de ventanas ordenadas y piedra gris, y fíjate en su planta baja: unos bloques de piedra rugosa que parecen demasiado salvajes para el resto de la fachada. No es un descuido. Es la cicatriz de una operación estética del siglo XVIII.
El edificio lo levantó José Benito de Churriguera hacia 1725 para un banquero navarro, Juan de Goyeneche, y lucía la decoración barroca más exuberante, esa que hoy llamamos churrigueresca precisamente por su familia. Pero en 1773 lo compró la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, la institución encargada de enseñar el buen gusto neoclásico. ¿Y qué hizo? Encargó a Diego de Villanueva que le arrancara los adornos. Una academia de arte afeitando a un palacio para que no escandalizara a sus alumnos... difícil encontrar una declaración de principios más clara.
Dentro se guarda una de las colecciones más sorprendentes de Madrid. Goya fue académico y llegó a dirigir la enseñanza de pintura, y aquí cuelgan obras suyas tan inquietantes como El entierro de la sardina. En el mismo edificio está la Calcografía Nacional, que conserva las planchas de cobre de muchos de sus grabados. Y por sus aulas pasaron dos alumnos poco disciplinados: un Picasso adolescente, que se matriculó en 1897 y apenas pisó las clases, y Salvador Dalí, que fue expulsado en 1926.
Ahora mira el edificio de al lado, mucho más festivo, con su fachada cargada de balcones, columnas y esculturas. Es el Casino de Madrid, un club fundado en 1836, que estrenó esta sede en 1910... justo el año en que, unos metros más abajo, empezaban los derribos de la Gran Vía. Durante más de un siglo, tras esas ventanas se han celebrado bailes, banquetes y tertulias en salones que muy pocos madrileños han pisado.
Dos ideas de ciudad, pared con pared: la academia que predicaba el orden y el casino que celebraba el lujo. La Gran Vía tomará un poco de cada una, y no siempre en las mismas proporciones. Ahora sube por la calle de la Virgen de los Peligros, que corre junto al Casino, hasta la calle del Caballero de Gracia, donde te espera un templo que tuvo que cambiar de cara por culpa de la avenida.