San Antonio de los Alemanes: la iglesia pintada y la ronda de pan y huevo

Why is it significant?

Desde fuera, esta iglesia de ladrillo en la esquina de la Corredera Baja de San Pablo no promete gran cosa. Empuja la puerta, si la encuentras abierta, y prepárate: no queda un solo palmo de pared sin pintar.

Key Facts

PlaceSan Antonio de los Alemanes: la iglesia pintada y la ronda de pan y huevo
AddressCorredera Baja de San Pablo 16, 28004 Madrid, Spain
Geo Coordinates40.42240, -3.70370
Part of WalkMalasaña, del Dos de Mayo a la Movida: la banda sonora rebelde de Madrid
GeneratedGenerated

Open the walk

Desde fuera, esta iglesia de ladrillo en la esquina de la Corredera Baja de San Pablo no promete gran cosa. Empuja la puerta, si la encuentras abierta, y prepárate: no queda un solo palmo de pared sin pintar.

La historia empieza en 1606, cuando Felipe III fundó aquí un hospital para los portugueses que vivían en Madrid; entonces Portugal y España compartían rey. Cuando Portugal recuperó su independencia, la reina Mariana de Austria cedió el hospital en 1668 a los católicos de lengua alemana, y de ahí el nombre que ha llegado hasta hoy. El santo titular es Antonio de Padua... que, para más enredo, había nacido en Lisboa.

La planta es una elipse, algo poco frecuente en Madrid, y la cúpula y los muros están cubiertos de frescos de Francisco Ricci, Juan Carreño de Miranda y Luca Giordano, con escenas de la vida y los milagros de San Antonio y figuras de reyes que parecen asomarse desde balcones pintados. Entrar aquí es como meterse dentro de una caja de música barroca: todo gira, todo sube, todo te mira.

Desde 1702 la cuida la Hermandad del Refugio, una cofradía nacida para socorrer a los pobres de Madrid. Durante siglos sus hermanos recorrían de noche las calles en la llamada ronda de pan y huevo, repartiendo a quienes dormían al raso un panecillo y un huevo cocido. Más de trescientos años después, la Hermandad sigue dando de comer a gente necesitada a pocos pasos del bullicio de Malasaña.

En un barrio famoso por su ruido, esta iglesia es un silencio pintado, y el contraste forma parte de la experiencia. Madrid tiene templos mucho más grandes, pero pocos tan sorprendentes por metro cuadrado. Al salir, busca la calle de Fuencarral y súbela hacia el norte: te espera un antiguo hospicio con la portada más exagerada de la ciudad.

Nearby stories