Notting Hill Gate y el Coronet: del peaje romano a la gran pantalla

Why is it significant?

Estás en Notting Hill Gate, una avenida ancha y ruidosa, y delante tienes un edificio con fachada de teatro de otra época y su nombre en lo alto: The Coronet. Entre tiendas de cadena y bloques de posguerra, parece un superviviente. Lo es. Se inauguró en 1898 como teatro, diseñado por W. G. R.

Key Facts

PlaceNotting Hill Gate y el Coronet: del peaje romano a la gran pantalla
Address103 Notting Hill Gate, London W11 3LB, United Kingdom
Geo Coordinates51.50850, -0.19810
Part of WalkNotting Hill secreto: Portobello Road, el carnaval y la torre de Goldfinger en Londres
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Estás en Notting Hill Gate, una avenida ancha y ruidosa, y delante tienes un edificio con fachada de teatro de otra época y su nombre en lo alto: The Coronet. Entre tiendas de cadena y bloques de posguerra, parece un superviviente.

Lo es. Se inauguró en 1898 como teatro, diseñado por W. G. R. Sprague, uno de los grandes arquitectos teatrales de su tiempo. Según cuentan las crónicas, por su escenario pasaron estrellas como Ellen Terry. A principios del siglo XX se convirtió en cine y durante casi cien años fue la sala de barrio de Notting Hill. En la película Notting Hill, de 1999, el librero que interpreta Hugh Grant entra aquí a ver una película de la estrella que encarna Julia Roberts. Hoy el edificio ha vuelto a sus orígenes y es de nuevo un teatro.

El nombre de la avenida también guarda historia. Por aquí pasaba una calzada romana hacia el oeste, y siglos después un camino de peaje hacia Uxbridge y Oxford. Gate significa puerta o barrera: aquí estaba la barrera donde se cobraba el peaje, que no desapareció hasta 1864. El origen de Notting es más misterioso; probablemente viene de un antiguo nombre de familia o de lugar de época sajona.

Durante siglos todo esto fue campo, con granjas, vaquerías y hornos de ladrillo. El gran cambio llegó con la especulación del siglo XIX, que llenó la colina de casas elegantes, y después con el metro. En los años cincuenta y sesenta buena parte de la avenida se demolió para ensancharla, y eso explica su aspecto algo gris al lado del encanto de las calles vecinas.

Lo mejor del barrio está detrás de las fachadas, en jardines que no se ven desde la calle. Cruza la avenida, camina un poco hacia el oeste y gira a la derecha por Kensington Park Road: a pocos pasos verás, a tu izquierda, una larga verja tras la que se esconde un parque secreto.

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