Praça Luís de Camões
Why is it significant?
Estás en la Praça Luís de Camões, y en el centro, sobre un pedestal alto, el poeta se alza con la espada al cinto y un libro apretado contra el pecho. A su alrededor, más abajo, ocho figuras le hacen de guardia de honor: cronistas, poetas y sabios de los siglos en que Portugal vivía mirando al mar.
Key Facts
| Place | Praça Luís de Camões |
|---|---|
| Address | Praça Luís de Camões, 1200 Lisboa, Portugal |
| Geo Coordinates | 38.71060, -9.14340 |
| Part of Walk | La Lisboa de Pessoa: Chiado y Bairro Alto, de la librería más antigua al gigante Adamastor |
| Generated | Generated |
Estás en la Praça Luís de Camões, y en el centro, sobre un pedestal alto, el poeta se alza con la espada al cinto y un libro apretado contra el pecho. A su alrededor, más abajo, ocho figuras le hacen de guardia de honor: cronistas, poetas y sabios de los siglos en que Portugal vivía mirando al mar.
Luís Vaz de Camões tuvo una vida que parece una novela de aventuras. Perdió un ojo luchando en Ceuta, en el norte de África, acabó en la cárcel de Lisboa tras una pelea callejera y en 1553 se embarcó hacia la India. Pasó años en Oriente como soldado y funcionario. La leyenda cuenta que, al naufragar en la desembocadura del río Mekong, se salvó nadando con un solo brazo, mientras con el otro mantenía fuera del agua el manuscrito de su gran poema.
Ese poema es Os Lusíadas, publicado en 1572: diez cantos que cuentan el viaje de Vasco da Gama a la India como si fuera una nueva Odisea, con los dioses del Olimpo discutiendo en el cielo sobre aquellos marineros. Para los portugueses es lo que el Quijote para el mundo hispano... con la diferencia de que muchos se saben estrofas de memoria desde el colegio.
Camões murió en Lisboa en 1580, pobre y casi olvidado. Ese mismo año, Felipe II de España se hizo con la corona portuguesa, y durante sesenta años los dos reinos tuvieron el mismo rey. Hay quien dice que el poeta murió a tiempo para no verlo. El 10 de junio, fecha tradicional de su muerte, es hoy el día nacional de Portugal. La estatua llegó en 1867, a una plaza abierta sobre el solar de un palacio que el terremoto de 1755 había dejado en ruinas.
Un detalle para lectores de Saramago: en El año de la muerte de Ricardo Reis, el protagonista cruza esta plaza una y otra vez, y Camões, en bronce, siempre está ahí, como un vecino más que lo ve pasar. Volveremos a ese libro al final del paseo. Ahora deja la plaza por la Rua da Misericórdia, cuesta arriba hacia el norte, y busca a tu izquierda una iglesia de fachada tan sencilla que casi pasa desapercibida.