Largo de São Carlos: casa natal de Pessoa

Why is it significant?

Ponte en el centro del Largo de São Carlos, de espaldas al teatro de la ópera, y mira el edificio que tienes enfrente. En el cuarto piso, a la izquierda, nació Fernando Pessoa el 13 de junio de 1888... el día de San Antonio, la gran fiesta de Lisboa, cuando la ciudad entera huele a sardinas asadas.

Key Facts

PlaceLargo de São Carlos: casa natal de Pessoa
AddressLargo de São Carlos, 1200 Lisboa, Portugal
Geo Coordinates38.70980, -9.14170
Part of WalkLa Lisboa de Pessoa: Chiado y Bairro Alto, de la librería más antigua al gigante Adamastor
GeneratedGenerated

Open the walk

Ponte en el centro del Largo de São Carlos, de espaldas al teatro de la ópera, y mira el edificio que tienes enfrente. En el cuarto piso, a la izquierda, nació Fernando Pessoa el 13 de junio de 1888... el día de San Antonio, la gran fiesta de Lisboa, cuando la ciudad entera huele a sardinas asadas.

El teatro que tienes detrás, el São Carlos, se inauguró en 1793, pensado a imagen de los grandes teatros de ópera de Italia. No es casualidad que la familia viviera justo enfrente. El padre, Joaquim de Seabra Pessoa, era crítico musical del Diário de Notícias y escribía sobre las óperas que se cantaban al otro lado de la plaza. El niño creció con el ruido de los carruajes de los estrenos bajo la ventana.

La felicidad duró poco. El padre murió de tuberculosis en 1893, cuando Fernando tenía cinco años, y al poco tiempo murió también un hermano pequeño. La madre se volvió a casar con el cónsul portugués en Durban, y el niño se fue a vivir a Sudáfrica. Allí estudió en inglés, ganó premios escolares en inglés, y sus primeros poemas fueron en inglés. Volvió a Lisboa en 1905, con diecisiete años, y prácticamente ya no volvió a salir de la ciudad.

Y aquí viene lo bonito. Desde esta plaza se oían las campanas de la Igreja dos Mártires, unos metros más arriba. Muchos lectores creen que son ellas las que suenan en uno de sus poemas más conocidos, el de la campana de mi aldea, un tañido lento que le llega al alma. Un poeta urbano hasta los huesos que llamaba aldea a un rincón del Chiado... y quizá tenía razón: para él, el mundo entero cabía en unas pocas calles de Lisboa.

Pessoa pasó la vida de habitación alquilada en habitación alquilada, sin casa propia, pero siempre volvía a estos barrios a escribir, a beber y a conversar. Murió en 1935, con cuarenta y siete años, dejando un baúl con decenas de miles de papeles que todavía hoy se estudian. Sube otra vez hacia la Rua Garrett y camina hacia el oeste, hasta la terraza de un café de principios del siglo veinte... allí te espera, sentado, el propio Pessoa en bronce.

Nearby stories