Igreja da Graça y Miradouro Sophia de Mello Breyner Andresen
Why is it significant?
Recupera el aliento a la sombra de los pinos del mirador de la Graça. Enfrente tienes el castillo de São Jorge, casi a la altura de los ojos; abajo, los tejados de la Mouraria por la que acabas de subir; y al otro lado del valle, el Bairro Alto y el río brillando al fondo.
Key Facts
| Place | Igreja da Graça y Miradouro Sophia de Mello Breyner Andresen |
|---|---|
| Address | Largo da Graça, 1170 Lisboa, Portugal |
| Geo Coordinates | 38.71640, -9.13140 |
| Part of Walk | Mouraria y Graça: la Lisboa escondida del fado, las vilas obreras y los miradores |
| Generated | Generated |
Recupera el aliento a la sombra de los pinos del mirador de la Graça. Enfrente tienes el castillo de São Jorge, casi a la altura de los ojos; abajo, los tejados de la Mouraria por la que acabas de subir; y al otro lado del valle, el Bairro Alto y el río brillando al fondo.
Este balcón se llama oficialmente Miradouro Sophia de Mello Breyner Andresen, en homenaje a una de las grandes poetas portuguesas del siglo veinte, que vivió en este barrio. Sophia escribía sobre el mar, la luz, la Grecia antigua y la justicia, con una claridad que parece fácil y no lo es. En 1999 se convirtió en la primera mujer en recibir el Premio Camões, el mayor galardón de la lengua portuguesa.
Fue también una voz contra la dictadura del Estado Novo. Cuando llegó el 25 de abril de 1974, escribió un poema breve que muchos portugueses se saben de memoria: habla de la madrugada que esperaba, del día inicial, entero y limpio, en que salieron de la noche y del silencio. Después fue diputada en la asamblea que redactó la nueva Constitución democrática.
Detrás de ti está la iglesia y el convento de la Graça, de los frailes agustinos, fundado en el siglo trece y reconstruido tras el terremoto. Dentro se venera la imagen del Señor de los Pasos, Cristo cargando con la cruz, que desde finales del siglo dieciséis sale en procesión por las calles en Cuaresma. Es una de las procesiones más queridas de Lisboa, y la Graça entera se asoma a los balcones para verla pasar.
Desde aquí, el barrio sigue subiendo. Cruza el Largo da Graça, por donde traquetea el tranvía, fíjate de pasada en el gran patio obrero de la Vila Sousa, y sube hacia el norte por las cuestas hasta el Miradouro da Senhora do Monte, todavía más alto. Será la última subida fuerte, te lo prometo.