Praça do Comércio y Cais das Colunas: el palacio que se tragó el río
Why is it significant?
Baja hasta los escalones de mármol que se hunden en el agua, entre las dos columnas, y date la vuelta. Frente a ti, una plaza inmensa abierta al Tajo, cerrada por tres lados de arcadas amarillas, con un rey a caballo en el centro y un arco triunfal al fondo.
Key Facts
| Place | Praça do Comércio y Cais das Colunas: el palacio que se tragó el río |
|---|---|
| Address | Praça do Comércio, 1100-148 Lisboa, Portugal |
| Geo Coordinates | 38.70660, -9.13620 |
| Part of Walk | Lisboa renacida: la Baixa Pombalina y el terremoto de 1755 |
| Generated | Generated |
Baja hasta los escalones de mármol que se hunden en el agua, entre las dos columnas, y date la vuelta. Frente a ti, una plaza inmensa abierta al Tajo, cerrada por tres lados de arcadas amarillas, con un rey a caballo en el centro y un arco triunfal al fondo. Los lisboetas todavía la llaman Terreiro do Paço, la explanada del palacio... aunque el palacio ya no está.
Aquí se alzaba el Paço da Ribeira, la residencia que Manuel I trasladó a la orilla a principios del siglo XVI para vigilar de cerca las naves que volvían de la India. Y aquí vivió también un rey español. En 1580, muertos el joven rey Sebastián en Marruecos y el anciano cardenal Enrique, Felipe II reclamó la corona, la ganó con sus tropas y fue aclamado rey de Portugal en las Cortes de Tomar en 1581. Durante dos años gobernó su imperio desde este muelle, y se dice que el Tajo le enamoró. De este estuario partió, en 1588, la armada que en España llamamos la Invencible.
El terremoto de 1755 y el maremoto que lo siguió destruyeron el palacio entero. Con él desaparecieron la biblioteca real, con decenas de miles de volúmenes, los archivos de la Casa de la India y, según se cuenta, lienzos de Tiziano y de Rubens. Sebastião José de Carvalho e Melo, el ministro que pasaría a la historia como marqués de Pombal, decidió no reconstruirlo. En su lugar levantó una plaza para el comercio: aduana, ministerios y bolsa donde antes había un rey.
La estatua ecuestre de José I, obra del escultor Joaquim Machado de Castro, se fundió en bronce de una sola vez en 1774 y se inauguró al año siguiente. Mira a los pies del caballo: pisa serpientes, símbolo de los obstáculos vencidos. En el pedestal hay un medallón con el perfil de Pombal, que fue arrancado cuando el marqués cayó en desgracia y devuelto a su sitio décadas después.
Una última herida. En la esquina noroeste de la plaza, el 1 de febrero de 1908, unos tiradores mataron al rey Carlos I y a su heredero, Luis Felipe, cuando cruzaban en un carruaje descubierto. Dos años después, Portugal era una república. Camina por las arcadas del lado oeste hasta esa esquina y sigue de frente por la Rua do Arsenal: en un par de minutos llegas a la plaza del ayuntamiento.