Martinho da Arcada
Why is it significant?
Bajo los soportales de la esquina de la gran plaza, busca una puerta antigua con el nombre Martinho da Arcada. Entra y deja que tus ojos se acostumbren a la penumbra: madera, espejos, manteles blancos y fotografías en blanco y negro. Estás en el café más antiguo de Lisboa, abierto en 1782.
Key Facts
| Place | Martinho da Arcada |
|---|---|
| Address | Praça do Comércio 3, 1100-148 Lisboa, Portugal |
| Geo Coordinates | 38.70870, -9.13580 |
| Part of Walk | Lisboa a bocados: ginjinha, pasteles, bacalao y mercados |
| Generated | Generated |
Bajo los soportales de la esquina de la gran plaza, busca una puerta antigua con el nombre Martinho da Arcada. Entra y deja que tus ojos se acostumbren a la penumbra: madera, espejos, manteles blancos y fotografías en blanco y negro. Estás en el café más antiguo de Lisboa, abierto en 1782.
Cuando abrió, la plaza que tienes al lado era nueva. Tras el terremoto de 1755, el Marqués de Pombal había reconstruido la Baixa con calles rectas y edificios iguales, y estos soportales eran el escaparate de la Lisboa moderna. El café ha cambiado de nombre varias veces a lo largo de su historia, pero nunca de sitio. Por sus mesas pasaron conspiradores liberales, políticos, artistas y, sobre todo, escritores.
El más famoso de todos fue Fernando Pessoa. En sus últimos años venía casi a diario, después de trabajar en las oficinas comerciales de la Baixa. Aquí escribía, quedaba con amigos de las revistas literarias y, cuentan, pasaba horas con una taza de café y una copa de aguardiente. Su mesa, en un rincón, se conserva todavía. Muchas décadas después, otro gigante, el Nobel José Saramago, también fue cliente de la casa.
Y ya que estás aquí, haz lo que haría un lisboeta: pide una bica. Así llaman en Lisboa al café solo, corto y fuerte, lo que en España sería un expreso. Sobre el origen de la palabra corren varias historias, ninguna demostrada, y a los lisboetas les encanta discutirlas. Acompáñala con un pastel de nata, si te queda hueco, y tendrás el desayuno más clásico de la ciudad.
Antes de irte, mira hacia el río a través de los arcos e imagina a Pessoa saliendo por esa misma puerta, con su sombrero y su gabardina, perdiéndose entre la gente. Luego cruza la plaza por el lado del río, hacia el oeste, y entra en la Rua do Arsenal, la calle que nace en la esquina opuesta. Allí vamos a hablar de lo que comían los navegantes.