Via dei Bentaccordi: el anfiteatro y el barrio de su infancia
Why is it significant?
Camina un momento por esta calle estrecha y fíjate en algo raro: no es recta. Las fachadas se doblan en una curva suave y continua, como si siguieran un trazado invisible. Lo siguen. Estás caminando sobre el anfiteatro de la Florencia romana.
Key Facts
| Place | Via dei Bentaccordi: el anfiteatro y el barrio de su infancia |
|---|---|
| Address | Via dei Bentaccordi, 50122 Firenze FI, Italy |
| Geo Coordinates | 43.76890, 11.25910 |
| Part of Walk | Florencia tras los pasos de Miguel Ángel: del jardín de los Médici a su tumba en Santa Croce |
| Generated | Generated |
Camina un momento por esta calle estrecha y fíjate en algo raro: no es recta. Las fachadas se doblan en una curva suave y continua, como si siguieran un trazado invisible. Lo siguen. Estás caminando sobre el anfiteatro de la Florencia romana.
Hacia el siglo segundo, la colonia de Florentia construyó aquí, fuera de sus murallas, un anfiteatro para los combates y los espectáculos. Cuando se abandonó, los florentinos de la Edad Media aprovecharon sus muros y sus bóvedas como cimientos de casas. Por eso Via Torta, Via dei Bentaccordi y la Piazza dei Peruzzi dibujan juntas un óvalo perfecto. Si miras un plano de Florencia, el anillo del anfiteatro salta a la vista.
Este es también el barrio de la infancia de Miguel Ángel. Nació en 1475 en Caprese, un pueblo de los Apeninos donde su padre, Ludovico Buonarroti, ejercía un cargo temporal, pero la familia volvió a Florencia cuando él era muy pequeño y vivió en el barrio de Santa Croce. La tradición sitúa la casa familiar precisamente en estas calles curvas. Eran unos Buonarroti venidos a menos, orgullosos de su apellido y cortos de dinero.
Al niño lo criaron de pequeño en Settignano, en las colinas, con una nodriza que era hija y esposa de canteros. Vasari le atribuye una frase famosa: que junto con la leche de su nodriza había mamado los cinceles y el martillo. Su madre murió cuando él tenía seis años. Y el padre consideraba que tallar piedra era un oficio de obreros, indigno de su familia... pelearon durante años.
Ese padre que no quería un escultor acabaría mantenido toda su vida por el hijo escultor. Miguel Ángel enviaba dinero constantemente, compraba casas y tierras para los suyos, y se quejaba en sus cartas de que nunca era suficiente. Ahora sal de la curva hacia el este, a Piazza Santa Croce, y colócate en el extremo oeste de la plaza, mirando hacia la gran fachada blanca.