Bargello: el Baco borracho y el Bruto
Why is it significant?
Levanta la vista hacia la torre almenada y los muros de piedra áspera del Bargello: parece más un castillo que un museo. Fue construido a partir de 1255 como sede del gobierno del pueblo, luego del podestà, y durante siglos fue el cuartel del jefe de policía, el bargello, y la cárcel de la ciudad.
Key Facts
| Place | Bargello: el Baco borracho y el Bruto |
|---|---|
| Address | Via del Proconsolo 4, 50122 Firenze FI, Italy |
| Geo Coordinates | 43.77040, 11.25830 |
| Part of Walk | Florencia tras los pasos de Miguel Ángel: del jardín de los Médici a su tumba en Santa Croce |
| Generated | Generated |
Levanta la vista hacia la torre almenada y los muros de piedra áspera del Bargello: parece más un castillo que un museo. Fue construido a partir de 1255 como sede del gobierno del pueblo, luego del podestà, y durante siglos fue el cuartel del jefe de policía, el bargello, y la cárcel de la ciudad. En su patio se ejecutaba a los condenados.
Desde 1865 es el museo nacional de escultura, y dentro te espera un Miguel Ángel que no se parece a ningún otro. El Baco. Lo talló en Roma con poco más de veinte años, hacia 1496, y es el dios del vino completamente borracho: la tripa blanda, los ojos perdidos, la copa en alto y las rodillas a punto de fallar. Detrás, un pequeño sátiro aprovecha para robarle las uvas.
El cardenal que lo había encargado, Raffaele Riario, según parece no quiso quedárselo. Era demasiado realista, demasiado pagano, demasiado inestable. Lo compró un banquero romano, Jacopo Galli, que lo puso en su jardín de antigüedades, y aquel éxito le abrió a Miguel Ángel el camino hacia la Piedad del Vaticano.
En la misma sala busca un busto de mirada dura: el Bruto, el asesino de César. Miguel Ángel lo empezó hacia 1540 para un cardenal enemigo de los Médici, poco después de que el duque Alessandro de Médici fuera asesinado por su propio primo. Era un elogio del tiranicidio en piedra, y él, prudentemente, lo dejó sin terminar. Al lado verás el Tondo Pitti, una Virgen redonda con el Niño, y una figura juvenil que unos llaman David y otros Apolo.
Y en otra sala, el David de bronce de Donatello, el primer desnudo masculino de tamaño casi natural desde la Antigüedad, el que Miguel Ángel tuvo que superar. Ahora baja por Via del Proconsolo y gira a la izquierda en Borgo dei Greci: a tu derecha, unas calles curvas te esperan con un secreto romano bajo los pies.