Giardino delle Rose: rosas bajo el Piazzale
Why is it significant?
Entra por la verja y baja las primeras terrazas: de pronto el bullicio del Piazzale se apaga y te rodean rosas de todos los colores, trepando por arcos, en arbustos, en hileras ordenadas. Y en el fondo, entre ramas, la misma vista de antes, pero para ti solo.
Key Facts
| Place | Giardino delle Rose: rosas bajo el Piazzale |
|---|---|
| Address | Viale Giuseppe Poggi 2, 50125 Firenze FI, Italy |
| Geo Coordinates | 43.76300, 11.26290 |
| Part of Walk | Florencia verde: del Giardino Bardini a San Miniato y el Piazzale Michelangelo |
| Generated | Generated |
Entra por la verja y baja las primeras terrazas: de pronto el bullicio del Piazzale se apaga y te rodean rosas de todos los colores, trepando por arcos, en arbustos, en hileras ordenadas. Y en el fondo, entre ramas, la misma vista de antes, pero para ti solo.
El jardín forma parte del mismo proyecto de Giuseppe Poggi que el Piazzale, y abrió al público a finales del siglo diecinueve. Las terrazas aprovechan la pendiente de la colina, y en ellas se cultivan cientos de variedades de rosas, algunas antiguas y otras modernas, cada una con su cartelito. La gran explosión llega en mayo, pero hasta bien entrado el verano siempre hay alguna en flor.
Busca entre los rosales unas figuras de bronce que parecen salidas de un cuento, de líneas suaves y redondeadas, con ese hombrecillo de sombrero que aparece en tantas de sus obras. Son del artista belga Jean-Michel Folon, pintor, ilustrador y escultor, que tuvo una relación muy estrecha con Florencia, y llegaron al jardín como donación. Colocadas entre las flores y con la ciudad de fondo, juegan con el paisaje como si formaran parte de él: te invitan a pararte, a sentarte, a mirar.
Y en una esquina se esconde otro mundo: un pequeño jardín japonés, con piedras, agua y plantas podadas con paciencia infinita, fruto del hermanamiento entre Florencia y Kioto. Dos antiguas capitales de templos, artesanos y jardines, que se reconocen una en la otra. Siéntate un momento en silencio: aquí el ruido de los autobuses del Piazzale, a solo unos metros, parece venir de otro planeta.
Este es un buen momento para pensar en el paisaje que has recorrido. Murallas, olivos, cipreses, conventos con huerta: las colinas del sur de Florencia se salvaron de la expansión urbana casi por milagro, y hoy están protegidas. Ahora sal por la parte baja y desciende por las rampas del Poggi, entre grutas y fuentes, hasta la torre que verás al pie de la colina, junto al río.