Witches' Well y la Cámara Oscura
Why is it significant?
Agáchate un poco frente a esta fuente diminuta de bronce, pegada al muro en la esquina de la explanada. Verás dos cabezas de mujer, una serena y otra torva, una serpiente enroscada y unas flores de dedalera.
Key Facts
| Place | Witches' Well y la Cámara Oscura |
|---|---|
| Address | Castlehill, Edinburgh EH1 2ND, UK |
| Geo Coordinates | 55.94890, -3.19640 |
| Part of Walk | Edimburgo: del Castillo a Holyrood por la Royal Mile |
| Generated | Generated |
Agáchate un poco frente a esta fuente diminuta de bronce, pegada al muro en la esquina de la explanada. Verás dos cabezas de mujer, una serena y otra torva, una serpiente enroscada y unas flores de dedalera. Es el Witches' Well, el Pozo de las Brujas, uno de los pocos rincones de Edimburgo que recuerdan a las personas que la ciudad quemó.
La placa dice que cerca de aquí muchas brujas murieron en la hoguera. Detrás de esa frase hay una de las persecuciones más feroces de Europa. Entre 1563 y 1736, mientras estuvo vigente la ley escocesa contra la brujería, casi cuatro mil personas fueron acusadas, en su inmensa mayoría mujeres. Se calcula que unas dos terceras partes acabaron ejecutadas: primero estranguladas y después quemadas. Muchas confesaron tras días y noches sin dejarlas dormir.
Hasta un rey se metió en el asunto. En 1590 Jacobo VI se convenció de que unas brujas de North Berwick habían levantado tormentas contra el barco en que volvía de Dinamarca con su esposa. Interrogó él mismo a algunas acusadas, y años después escribió un tratado, la Daemonologie, para demostrar que el diablo andaba suelto por Escocia. El artista John Duncan diseñó esta fuente en 1894 con una idea más sabia: algunas de aquellas mujeres usaban su saber para curar, otras quizá para dañar, y la serpiente y la dedalera, que es medicina y veneno a la vez, representan las dos caras. En 2022 el gobierno escocés pidió perdón oficialmente a todas las víctimas.
Muy cerca, al principio de la calle, verás una torre rematada por una cúpula blanca. Desde 1853 alberga una cámara oscura: un espejo y una lente proyectan sobre una mesa la ciudad en directo, con la gente caminando en miniatura. La instaló Maria Short, una mujer que se ganaba la vida enseñando ciencia como espectáculo. Y ese edificio de cuento, con tejados rojos y balcones, que asoma junto a la explanada, es Ramsay Garden, que el urbanista Patrick Geddes levantó en la década de 1890 para devolver la vida al casco viejo.
Sigue cuesta abajo por Castlehill, que enseguida pasa a llamarse Lawnmarket. Fíjate en lo altas que son las casas, apretadas como libros en una estantería. Unos doscientos metros más abajo, a la izquierda, verás una fachada estrecha con arcos en la planta baja. Ahí nos paramos.