Galería Nacional de Retratos de Escocia

Why is it significant?

Mira esta fachada de arenisca roja, cuajada de pináculos, arcos y estatuas: en una ciudad georgiana de piedra color miel, parece llegada de otro siglo. Es la Galería Nacional de Retratos de Escocia, y ese contraste es exactamente lo que buscaba su arquitecto.

Key Facts

PlaceGalería Nacional de Retratos de Escocia
Address1 Queen Street, Edinburgh EH2 1JD, UK
Geo Coordinates55.95550, -3.19360
Part of WalkEdimburgo georgiana: la New Town y el Calton Hill
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Mira esta fachada de arenisca roja, cuajada de pináculos, arcos y estatuas: en una ciudad georgiana de piedra color miel, parece llegada de otro siglo. Es la Galería Nacional de Retratos de Escocia, y ese contraste es exactamente lo que buscaba su arquitecto.

La diseñó Robert Rowand Anderson y abrió sus puertas en 1889. Fue el primer edificio del mundo construido expresamente para ser una galería de retratos. Y no lo pagó el gobierno: lo pagó John Ritchie Findlay, propietario del periódico The Scotsman, que quería que Escocia tuviera un lugar donde mirarse la cara, de los reyes a los poetas, de los científicos a los reformadores.

Recorre con la mirada las hornacinas de la fachada: están ocupadas por figuras de la historia escocesa, como si el edificio te enseñara el índice de lo que guarda dentro. Y dentro, en el gran vestíbulo, levanta los ojos: un friso pintado recorre las paredes con una procesión de escoceses ilustres, desde los tiempos más remotos hasta la época victoriana, bajo un techo cubierto de estrellas.

Aquí cuelga uno de los retratos más famosos de Escocia: Robert Burns, pintado por su amigo Alexander Nasmyth. También está María Estuardo, a la que ya conocerás si has paseado por la Royal Mile, y los rostros de quienes construyeron la ciudad que estás recorriendo: arquitectos, filósofos, médicos de la Ilustración. En el siglo XVIII Edimburgo tenía tantas cabezas brillantes por metro cuadrado que, según se cuenta, un visitante inglés presumía de poder estrechar la mano de cincuenta genios en pocos minutos sin moverse de la cruz del mercado.

El edificio se restauró a fondo y reabrió en 2011, recuperando la luz original de sus salas. Ahora vuelve hacia St Andrew Square, bájala por su lado este hasta Princes Street y busca un edificio con cúpula y una estatua ecuestre delante. Son unos trescientos metros.

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