La Vela: el Hotel W en la punta del puerto

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Delante de ti, una gigantesca vela de cristal se hincha frente al Mediterráneo, como si todo el edificio estuviera a punto de soltar amarras. Su fachada refleja el cielo, las nubes y el agua, y cambia de color con la hora. Los barceloneses la llaman sencillamente la Vela.

Key Facts

PlaceLa Vela: el Hotel W en la punta del puerto
AddressPlaça de la Rosa dels Vents 1, 08039 Barcelona, Spain
Geo Coordinates41.36880, 2.19000
Part of WalkLa Barceloneta y el mar: pescadores, arroces y la bomba de Barcelona
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Delante de ti, una gigantesca vela de cristal se hincha frente al Mediterráneo, como si todo el edificio estuviera a punto de soltar amarras. Su fachada refleja el cielo, las nubes y el agua, y cambia de color con la hora. Los barceloneses la llaman sencillamente la Vela.

Es el Hotel W, diseñado por Ricardo Bofill e inaugurado en 2009. Mide casi cien metros de altura y se levanta sobre terrenos ganados al mar, en la nueva bocana, la entrada sur del puerto. Bofill, uno de los arquitectos españoles más conocidos del siglo XX, la imaginó como una puerta marítima de la ciudad: lo primero que ven los barcos al llegar, y lo último al marcharse.

No todo el mundo la recibió con aplausos. Muchos vecinos y urbanistas criticaron que un hotel de lujo ocupara la punta de la playa, en primera línea de mar, en un barrio que ya sentía la presión del turismo y de los alquileres. La Vela se convirtió en el símbolo de una pregunta que Barcelona todavía se hace en voz alta: para quién es el mar.

Hay otra forma de mirarla, más antigua. Durante siglos, esta punta de arena fue el extremo de un barrio de pescadores, calafates y estibadores: aquí terminaba la ciudad y empezaba el trabajo. Hoy, a unos cientos de metros de las suites, siguen amarrando las barcas que salen de madrugada, y en la misma tarde puedes ver las barcas volviendo al muelle y un cóctel de diseño en la terraza. Pocos lugares ponen el lujo y el oficio tan cerca uno del otro.

Date la vuelta y mira la playa que se extiende hacia el norte: kilómetros de arena que hoy parecen eternos y que tienen una historia mucho más accidentada de lo que aparentan. Camina por el paseo hacia el norte, con el mar a tu derecha, hasta el edificio blanco de un viejo club de natación junto a la arena.

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