Castell de Montjuïc: la fortaleza que vigiló la ciudad
Why is it significant?
Cruza el puente sobre el foso y asómate a las murallas: a un lado, el puerto, con las grúas, los cruceros y el mar abierto; al otro, la ciudad entera extendida hasta la sierra. Es la vista más amplia de Barcelona.
Key Facts
| Place | Castell de Montjuïc: la fortaleza que vigiló la ciudad |
|---|---|
| Address | Carretera de Montjuïc 66, 08038 Barcelona, Spain |
| Geo Coordinates | 41.36340, 2.16610 |
| Part of Walk | Montjuïc, la montaña escaparate de Barcelona: de la Exposición de 1929 a los Juegos de 1992 |
| Generated | Generated |
Cruza el puente sobre el foso y asómate a las murallas: a un lado, el puerto, con las grúas, los cruceros y el mar abierto; al otro, la ciudad entera extendida hasta la sierra. Es la vista más amplia de Barcelona. Y durante siglos, quien estaba aquí arriba no la miraba para disfrutarla, sino para vigilarla.
El primer fuerte se levantó en 1640, durante la Guerra dels Segadors, cuando Cataluña se rebeló contra el gobierno de Felipe IV. En enero de 1641, las tropas catalanas resistieron aquí el ataque de un ejército real. La fortaleza que ves, en forma de estrella, es posterior: se reconstruyó a lo largo del siglo XVIII, con el diseño de los grandes ingenieros militares de la época.
Y a partir de entonces sus cañones apuntaron muchas veces hacia la propia ciudad. En 1842, durante una revuelta, Barcelona fue bombardeada desde este castillo. La fortaleza fue también prisión política durante más de un siglo. En 1909, tras la Semana Trágica, aquí fue fusilado el pedagogo Francesc Ferrer i Guàrdia, en un proceso que causó protestas en toda Europa.
El capítulo más recordado llegó en 1940. Lluís Companys, presidente de la Generalitat, se había exiliado en Francia al final de la guerra. Allí fue detenido por la policía alemana y entregado al régimen de Franco. Tras un consejo de guerra sumarísimo, fue fusilado en el foso de este castillo el 15 de octubre de 1940. Según los testimonios, se quitó los zapatos para morir tocando la tierra. Está enterrado en el cementerio de Montjuïc, al otro lado de esta montaña.
Durante décadas el castillo fue un museo militar. A principios del siglo XXI pasó a manos de la ciudad, que lo ha convertido en un espacio de memoria y de paseo. Has subido desde la puerta de una Exposición hasta la cima de una fortaleza: fiestas, arte, deporte, y también la historia que no se celebra. Tómate un momento en las murallas antes de bajar. Montjuïc, la montaña escaparate, también es la montaña que recuerda.