Iglesia de las Salesas
Why is it significant?
Aquí, pegada al palacio del príncipe, tienes una iglesia de cúpula alta y fachada elegante, flanqueada por los muros de un convento. Pocos viajeros la miran dos veces, y es una pena, porque su fundadora es una pieza clave de nuestra historia.
Key Facts
| Place | Iglesia de las Salesas |
|---|---|
| Address | Rennweg 10, 1030 Wien, Austria |
| Geo Coordinates | 48.19590, 16.38170 |
| Part of Walk | Viena del oro de Klimt: la Secesión, la Karlskirche y el Belvedere |
| Generated | Generated |
Aquí, pegada al palacio del príncipe, tienes una iglesia de cúpula alta y fachada elegante, flanqueada por los muros de un convento. Pocos viajeros la miran dos veces, y es una pena, porque su fundadora es una pieza clave de nuestra historia.
Era Guillermina Amalia de Brunswick, la esposa del emperador José I. En 1711 José murió de viruela, con solo treinta y dos años, y esa muerte cambió el mapa de Europa. Su hermano Carlos, que entonces luchaba en Barcelona por la corona española, tuvo que volver para ser emperador. Los ingleses y los holandeses, que no querían un Habsburgo con dos imperios, perdieron el interés por la guerra, y España quedó para los Borbones. Si alguna vez te has preguntado por qué en Madrid no reinan los Habsburgo, parte de la respuesta empieza con esta viuda.
Guillermina Amalia no tuvo hijos varones que sobrevivieran, y su papel en la corte se desvaneció. Decidió entonces dedicarse a otra cosa: en 1717 fundó aquí un convento de la Visitación, de las monjas salesas, la orden de san Francisco de Sales, dedicado a educar a las hijas de la nobleza. La iglesia, terminada hacia 1730, la proyectó Donato Felice d'Allio, y su cúpula dialoga con los tejados del Belvedere vecino.
La emperatriz se retiró a vivir entre estas paredes, lejos del ceremonial de la Hofburg, y aquí murió en 1742. No quiso descansar en la cripta familiar de los Habsburgo, sino en su propio convento, con sus monjas. Una emperatriz que eligió el silencio en lugar de la pompa... a pocos metros del palacio más ostentoso de Viena.
Vuelve ahora al Belvedere inferior y sal por su lado sur al gran jardín. Empieza a subir por las escalinatas y las terrazas, entre cascadas y setos, hasta la mitad de la cuesta.