Palacio Schwarzenberg
Why is it significant?
Asómate a la verja y mira este palacio barroco de fachada curva, con su patio de honor y, detrás, un jardín que antes llegaba hasta el campo. Es el Palacio Schwarzenberg, y cuando se construyó, a finales del siglo diecisiete, esto estaba fuera de las murallas, entre huertos y viñas.
Key Facts
| Place | Palacio Schwarzenberg |
|---|---|
| Address | Schwarzenbergplatz 9, 1030 Wien, Austria |
| Geo Coordinates | 48.19670, 16.37610 |
| Part of Walk | Viena del oro de Klimt: la Secesión, la Karlskirche y el Belvedere |
| Generated | Generated |
Asómate a la verja y mira este palacio barroco de fachada curva, con su patio de honor y, detrás, un jardín que antes llegaba hasta el campo. Es el Palacio Schwarzenberg, y cuando se construyó, a finales del siglo diecisiete, esto estaba fuera de las murallas, entre huertos y viñas.
Lo empezó en 1697 Johann Lukas von Hildebrandt para un noble de la corte, el conde Mansfeld-Fondi. Pocos años después lo compró Adam Franz von Schwarzenberg, uno de los hombres más ricos del imperio, y encargó terminarlo a los Fischer von Erlach, padre e hijo. Fíjate: en un solo palacio trabajaron los dos grandes rivales del barroco vienés. Y a pocos metros de aquí, Hildebrandt construiría su obra maestra para otro cliente, el príncipe Eugenio... la siguiente parada.
La historia del dueño acabó de la forma más extraña. En 1732, durante una cacería en Bohemia, el emperador Carlos VI, el de la Karlskirche, disparó contra un ciervo... y alcanzó a Adam Franz von Schwarzenberg, uno de los grandes dignatarios de su corte. El príncipe murió al día siguiente. Se cuenta que el emperador, abrumado por la culpa, se ocupó desde entonces del hijo del difunto. Un monarca que había sido rey de España en Barcelona, que había levantado una iglesia contra la peste, y que cargó con la muerte de un amigo.
La familia Schwarzenberg ha seguido muy presente en la historia de Europa central. Uno de sus descendientes, Karl Schwarzenberg, fue colaborador de Václav Havel y ministro de Exteriores de la República Checa, y murió en 2023. El palacio sufrió daños en la Segunda Guerra Mundial, fue restaurado y durante décadas funcionó como hotel, uno de los más elegantes de la ciudad, con su jardín barroco escondido tras la verja.
Sigue ahora hacia el este hasta el Rennweg y, en pocos pasos, busca a tu derecha una portada que da a un patio largo y a un palacio sorprendentemente bajo.